Llamado a iglesias para proteger a inmigrantes

El día de hoy, me uno con mis pastores en Chicago, pastor Walter Coleman y Pastora Emma Lozano, con el propósito de organizar un testimonio de santuario en 100 ciudades. Me doy cuenta que hay un pleito entre los demócratas y los republicanos en los Estados Unidos, pero nuestras familias no deben quedar como simples víctimas de ese pleito.

El presidente y el Congreso se encuentran atrapados en parálisis partidista, y nuestra gente paga el precio. El presidente, Barack Obama, o el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, están en una posición como para poner fin a este holocausto. Boehner podría permitir que la Cámara de Representantes en su totalidad actúe sobre un proyecto de ley bipartidista que dispone una manera aceptable de legalizar a los indocumentados. El presidente Obama, a su vez, podría suspender las deportaciones y extender el aplazamiento que ha ofrecido a la juventud por medio del programa DACA a los padres de los soñadores y a los padres indocumentados de niños que son ciudadanos.

Sea por acción ejecutiva o por legislación en el Congreso, no podemos permitir que el año 2013 termine sin ofrecer alivio a los millones que actualmente padecen de esta enorme injusticia.

Tengo confianza de que si la gente de fe nos presentamos como testigos y con oración, Dios oirá el lamento de su pueblo. Y con su mano poderosa, pondrá fin al sistema que atemoriza a nuestros hijos, criminaliza a nuestra juventud y divide a nuestras familias. Dios puede cambiar los corazones tanto del presidente de la Cámara de Representantes como del presidente de los Estados Unidos. Como en la remota antigüedad ablandó al corazón del faraón de Egipto. Dios puede dividir las aguas del partidismo y permitir que su pueblo pase al otro lado.

Déjenme explicar precisamente lo que estamos pidiendo de los pastores de las iglesias:

*Abren sus templos como santuarios, no para ocultar a los perseguidos como víctimas, sino para proporcionar un espacio sagrado donde su testamento redentor puede ser protegido y propagado.

*Pónganse en contacto con los que están al punto de ser deportados y ofrézcanles una hospitalidad sagrada.

*Defiéndanlos aunque les cueste críticas llenas de odio, arresto y cárcel.

*No les den bienvenida como forasteros, sino como el pueblo de Dios.

*No estamos pidiendo que ustedes hacen cabildeo de políticos desde el santuario. Lo que estamos pidiendo es que muestren su fe para que Dios escuche el lamento de su pueblo. No esconden su luz debajo de la mesa.

*Únanse a apoyar, proteger y considerar sagrado el santuario dondequiera que existe.

Finalmente, si me permiten, voy a compartir con ustedes algo de mi experiencia de haber pasado un año en el santuario. Fue un año de oración y ayuno. Compartimos nuestra fe, cara a cara, con por lo menos 7,000 personas y con cientos de miles por medio de nuestro testamento. Pudimos sentir la presencia del espíritu santo y quedamos limpios y humildes delante de Dios.

Encontramos nuestro lugar en las escrituras sagradas y en la historia de salvación de Dios. Todo esto me preparó a mí y a mi hijo para todo que estaba por venir. Sus cien iglesias pueden servir como una apertura de un espacio sagrado en una nación que ha perdido su camino, y en una relación con Dios para los que El llama los benditos.