Lo que no se habló en el debate

Para las pocas personas que todavía no han decidido por quién votar para alcalde de la ciudad de Nueva York, todavía se están organizando debates. Y para las 100 (bien, estoy exagerando) personas que miraron el primer debate entre Bill De Blasio y Joe Lhota , pensando que el debate les ayudaría a decidir, la verdad es que no se si aprendieron algo que no sabían y que les ayudara a por fin decidir. Como alguien que ha apoyado a Blasio desde hace mucho tiempo, quizás no sea la persona más objetiva para juzgar el debate.

Sin embargo, aunque tengo mi candidato, veo el debate para escuchar cuales son los planes que tiene cada uno para continuar con lo que va bien y corregir lo que está mal en la Ciudad. Sobre todo, en cuanto a lo que afecta a los latinos.

Por supuesto que mencionaron a las escuelas elementarías alternativas “Charterschools”, pero solo en el contexto de que si deben estar pagar o no por el espacio que ocupan. Y si deben compartir el mismo espacio con otras o con las escuelas del sistema público convencional. Pero lo que no escuchamos fue una propuesta en cómo mejorar estas escuelas de manera que puedan corregir las deficiencias de nuestros estudiantes en materias básicas como la matemática, la ciencia y la gramática.

¿Cuándo vamos a escuchar un plan para eliminar las diferencias educacionales entre los estudiantes de clase media y alta y los estudiantes de clase trabajadora y pobre?

Claro que hablaron de educación, pero lo que no escuchamos fue como reestructurarán la educación secundaria de manera que nuestros jóvenes quienes no puedan o quieran ingresar en la universidad, se gradúen preparados para trabajar en tecnología, mecánica, carpintería, plomería o cualquier ocupación practica que les permita costear una vida cómoda. En este tiempo de dificultad económica que estamos viviendo, son menos los jóvenes que pueden continuar sus estudios universitarios, y por lo tanto, necesitamos por lo menos escuchar de un plan que se dirija a como el sistema educacional les va a preparar para trabajar en las industrias que están empleando.

Aunque levemente se tocó el tema de viviendas, lo que no escuchamos fue como el próximo alcalde logrará resolver el problema del desplazamiento de los neoyorquinos de clase trabajadora de vecindarios como Sunset Park, Washington Heights, Astoria, y Williamsburg, entre otros. Históricamente, estos han sido vecindarios de inmigrantes, quienes han podido vivir en estos apartamentos por el alquiler asequible y por el acceso a comestibles baratos a sus alrededores. Al contrario de otros grupos inmigrantes, en su mayoría los latinoamericanos, aun con la misma dedicación al trabajo y al progreso familiar, no se pueden quedar en esta Ciudad cuando no pueden pagar las rentas. Los vecindarios han progresado mucho. Tanto que personas que ni miraban para esos barrios, ahora compran todo lo que se venda en ellos. ¿De qué vale que luchemos para que obtener mejor educación, desarrollo económico, documento de identidad sin importar el estatus inmigratorio, si no podemos vivir en la Ciudad de Nueva York?

Los debates se han convertido en despliegues de estilo político, que ya no ofrecen una verdadera oportunidad para que el votante escuche las agendas específicas que implementarán si llegan a ganar. No, no esperen enterarse de esto escuchando. Ahora hay que ir a la página del “internet” del candidato.