Con miedo al progreso

Es de suponer que la campaña de acusaciones anticomunistas contra la concejal Melissa Mark-Viverito ha surgido porque es la candidata más fuerte a la presidencia del Concejo Municipal. Los ataques contra su trayectoria y personalidad son casi como los hubiera planeado Karl Rove, el estratega político responsable de la presidencia de George W Bush.

Siempre se lanzan ataques contra el candidato favorito, pero en este caso, no han salido a relucir preguntas sobre su trayectoria. En su lugar, lo que se pone en duda es su patriotismo, porque visitó a Bolivia y tuvo un encuentro con Evo Morales, un líder latinoamericano elegido democráticamente y se puso de pie durante el Juramento de Lealtad en vez de recitarlo línea por línea. En este caso, las preguntas provinieron de una concejal de Queens y de fuentes anónimas.

Vivimos en un país libre y apoyar la libertad de expresión es esencial para esta nación. Muchos venimos de países donde sabemos por experiencia propia lo que significa ser censurado. Pero esta no es en verdad la cuestión. La intención de las críticas políticas es hacerla parecer como extranjera y antiestadounidense. Lo hemos visto antes con otros candidatos, en particular líderes afroamericanos y latinos.

En este caso, esa insinuación es irónica, porque Mark-Viverito ha apoyado fuertemente el proceso de presupuesto participativo. ¿Qué podría ser más democrático y estadounidense que permitir que la gente, no los políticos, decidan cómo se va a gastar su dinero?

Mientras los rivales de Mark-Viverito en la contienda para presidente del Concejo llenaban los bolsillos de sus colegas con donaciones de dinero, ella se aseguraba de que los residentes de su distrito tuvieran una voz en cómo se gastaban los fondos públicos. Lo hicieron y lo hacen, y este proceso ahora se está convirtiendo en una tendencia local.

Los concejales son quienes eligen a su presidente, pero por tradición, los jefes de los partidos políticos dirigen el nombramiento. Puede que se sientan amenazados por la creciente fuerza de la bancada progresista del Concejo, a la cual pertenece Mark-Viverito.

A los líderes, profesionales y trabajadores latinos siempre se les ha dado cátedra sobre la “meritocracia” que existe y cómo deben ganarse y esperar por su lugar en la mesa. Pero incluso cuando sobrepasamos los niveles más altos, los que tienen el poder tratan de cambiar las reglas para socavar nuestros esfuerzos.

Desde Queens hasta El Bronx, en esta Ciudad los latinos representan casi 30% de la población. Podemos activar fácilmente nuestro poder de organización y nuestros votos si los jefes políticos tratan de imponer obstáculos a las aspiraciones de esta comunidad. Seguiremos de cerca la contienda para presidente del Concejo para ver quién se inmiscuye.