Nueva evidencia exculparía a condenado en NYC

El convicto Johnny Hincapié busca nueva oportunidad para demostrar su inocencia

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Nueva evidencia exculparía a condenado en NYC
María y Carlos Hincapié, padres de Johnny, junto a su hijo Alejandro (extrema derecha) y Johnny Medina, confían que se podrá demostrar la inocencia de su hijo.
Foto: EDLP / Mariela Lombard

NUEVA YORK — Uno de los crímenes más famosos de la ciudad en los años 90 le condenó a cadena perpetua. Hoy, tras 23 años entre rejas, Johnny Hincapié podría tener una nueva oportunidad para demostrar que no participó en la muerte del turista Brian Watkins.

El abogado de Hincapié, Ron Kuby, sometió ayer una moción ante la Corte Suprema del estado, pidiendo reabrir el caso al obtener nuevas evidencias que apuntan a su inocencia. Además, el abogado de derechos civiles argumenta que en la confesión de culpabilidad que obtuvo la policía de su cliente -que actualmente tiene 41 años- se violaron sus derechos civiles.

“Hemos sometido la aplicación para la apertura del caso de nuestro hijo. Lo que pido es que quede en libertad”, dijo Carlos Hincapié, padre del acusado, durante una rueda de prensa con su esposa, María, quien dijo: “Tenemos la certeza que Dios hará el milagro y nos devolverá a nuestro Johnny a la casa”.

“Lo que hemos pasado ha sido un viacrucis de 23 años, el tiempo que Johnny ha estado en la cárcel injustamente”, agregó la madre, que destacó que durante este tiempo su hijo se ha dedicado a estudiar y a prepararse, tanto espiritual como académicamente “para incorporarse a la sociedad”.

Marisol Castillo, cuñada del acusado, salió en su defensa: “Conozco la familia Hincapié desde hace 12 años, Johnny ha sido siempre una persona orientada hacia la familia. Siempre me ha ayudado con mis hijos y sólo espero que salga pronto“, dijo.

Hincapié, de origen colombiano, tenía 18 años cuando fue acusado junto a otros siete jóvenes por participar en el asesinato de Brian Watkins, un turista mormón de Utah. Watkins, de 22 años, se encontraba en Nueva York con su familia para asistir al torneo de tenis US Open, cuando fue atacado por un grupo de jóvenes en la plataforma del subterráneo de la calle 53 y la Avenida Séptima en Manhattan.

En el incidente, que ocurrió en la noche del 2 de septiembre de 1990, los jóvenes residentes en Queens se dirigían hacia un club nocturno, y para costearse la entrada —$15 cada uno— decidieron robar al azar. Durante la agresión, que estremeció a la ciudad por su violencia, resultó también herido el padre de Watkins, mientras que su madre fue golpeada en la cara. En un intento por defenderlos, la víctima fue fatalmente herida en el pecho con un arma punzante.

De acuerdo a la copia de la moción, la única evidencia que apoya la condena de Hincapié fue una confesión obtenida a través de la fuerza física y la coacción en el interrogatorio policial, así como una “dudosa” identificación que hizo de Hincapié un testigo, que literalmente dijo que el joven le parecía “vagamente familiar”.

Dentro de las nuevas pruebas que se presentan, está la declaración jurada de Luis Montero, otro de los jóvenes acusados y que después de cumplir un año y medio en la cárcel fue absuelto del asesinato. Montero aseguró que Hincapié no estuvo en el lugar en el momento del hecho de sangre.

Esta versión está respaldada por declaraciones hechas por otros dos de los convictos: Anthony Anderson y Ricardo López, que admitieron haber participado en el ataque y dijeron que Hincapié no estuvo en el lugar.

En conexión con este caso, Yul Morales —que admitió ser el que hirió mortalmente a la víctima— se encuentra en prisión de por vida.

Los otros acusados, convictos por cargos de asesinato en segundo grado y robo, son Pascual Carpenter, Emiliano Fernández, y Ricardo Nova, y cumplen sentencias de 25 años a cadena perpetua.

Durante su comparecencia ante la prensa, la madre de Hincapié tuvo palabras para la familia de la víctima: “Como madre que soy entiendo el sufrimiento por el que la familia de Brian Watkins ha pasado”, dijo. “No hay día que no piense en el dolor que pueden estar pasando, especialmente en los festivos”.