Aprendiendo a comer con la tecnología

Programa educativo enseña a comer saludable a niños de East Harlem
Aprendiendo a comer con la tecnología
Los niños Aylin Surita, Aaden Muñiz y Ean Vega aprenden a comer saludable preparando un plato de porciones.
Foto: EDLPJosé Acosta

NUEVA YORK — La lucha que tenía todos los días Zuleyka Camaño era hacer que su hijo Elijah Acevedo (4) se comiera sus verduras y frutas.

“Me preocupaba que llegara a ser un niño obeso como muchos en el vecindario”, dijo la madre.

Pero un día, Elijah no sólo empezó a comerse sus verduras y frutas, sino también a decir los nombres de éstas y a pedir otras verduras que Camaño desconocía.

Extrañada, Camaño fue al programa de educación infantil donde estudia si hijo, en el proyecto de vivienda Johnson Houses de la Autoridad de la Vivienda de la ciudad de Nueva York (NYCHA, por sus siglas en inglés), y se enteró de lo que sucedía: Elijah estaba participando en un programa innovador, que combina la enseñanza con la salud y el arte, e introduce a los niños a temprana edad a comer saludable.

El programa es una colaboración de NYCHA, Union Settlement Association, y el Museo del Niño de Manhattan (CMOM, por sus siglas en inglés).

Carla Emanuele, supervisora de programas escolares de CMOM, explicó que las clases, bajo el plan de enseñanza “Eat Play Grow”, duran poco más de una hora. En ellas participan 45 niños (50% hispanos) de edad preescolar.

“Empezamos con una canción, luego tenemos un diálogo con el tema del día relativo a la comida saludable, hacemos un proyecto de arte y al final servimos una comida saludable para que los niños sientan los sabores”, dijo Emanuele. “Nuestro propósito es que ellos aprendan a comer saludable a temprana edad y mantengan este hábito”, señaló.

El tema del día fue “El Plato de Porciones”, y cada niño fabricó frutas, verduras y carne, y llenó las secciones del plato: un 50% de frutas y verduras, 25% de proteínas y 25% de granos.

Sara Stuart, de Union Settlement Association, y Laurie M. Tisch, de Illumination Fund, dijeron que el programa tomó en consideración el problema de obesidad que hay en East Harlem, “y está diseñado para ayudar a toda la familia”.

Datos del Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York revelan que más de 1 en 4 niños en programas preescolares (Head Start) y en escuelas elementales públicas es obeso, y más de 4 en 10 niños tienen sobrepeso o son obesos. Este cuadro es particularmente preocupante en la población latina y afroamericana.