Con el pueblo de refuerzo José José celebra sus 51

Más de 3 mil personas ayudaron al “Príncipe de la canción” a interpretar como nunca sus grandes éxitos

Ciudad México – El público ovacionó a José José, durante el concierto que el cantante mexicano ofreció en el Teatro Metropolitan de esta ciudad, para celebrar sus 51 años de trayectoria artística.

La voz del llamado “Príncipe de la canción” no es la misma que hace 51 años cuando conquistó a varias generaciones, sin embargo, eso importó poco a las más de 3 mil personas que asistieron al legendario recinto del Centro Histórico.

Durante las dos horas que duró el “show”, sus seguidores atraídos por la nostalgia de una época y llenos de agradecimiento por lo que sus temas representaron en su vida, se le entregaron de manera incondicional y corearon de principio a fin los 24 éxitos que interpretó.

En este viaje de éxtasis musical y reconociendo el tesón de José José por seguir adelante, pese a la enfermedad de Lyme con la que lucha desde hace seis años, también lo llenaron de halagos, le lanzaron porras colmadas de cariño y le obsequiaron flores.

Fue una noche memorable para el artista, que en cinco ocasiones fue largamente ovacionado de pie, y que hizo una pausa en su espectáculo para recibir varios premios, entre ellos, la medalla Pedro Infante en virtud de medio siglo de exitosa carrera.

El cantante entregó una velada de romanticismo, pero también de buen humor al relatar varios chistes que provocaron las carcajadas de la gente y en otros momentos invitó a reflexionar acerca de la importancia del amor de pareja, de la fidelidad, la sobriedad frente al alcohol, el amor a Dios, de olvidar el pasado y vivir el presente.

Acompañado de la orquesta del maestro Ricardo Toral, José Rómulo Sosa Ortiz, su nombre real, inició su presentación con “Yo soy” para luego dar la bienvenida a mujeres y hombres de todas las edades.

“Gracias de todo corazón. No tengo palabras más que de agradecimiento a Dios porque ustedes están aquí, conmigo, ahora que tengo la suerte de venir a cantar al Distrito Federal para celebrar 66 años de edad, 51 años de carrera y 22 años de sobriedad tras acudir a Alcohólicos Anónimos”, expresó.

Tras enfatizar que detrás suyo se encontraba una mesa “con oxígeno y todo lo necesario” para hacer, sin problemas, un recorrido por lo más relevante de su discografía, de la cual se han vendido más de 85 millones de copias a nivel mundial, el cantante continuó con un éxito de 1978: “O tú o yo”.

Luciendo un smoking, moño y zapatos blancos, pidió a cabina le encendieran la luz de la sala para contabilizar las personas que recién habían terminado una relación sentimental. “¿Por qué levantan las dos manos? Si esa persona se va, es porque no es para nosotros, no se aferren”, recomendó para luego dedicarles “Me vas a echar de menos”, de Rafael Pérez Botija.

Ante diversas expresiones como: “Eres grande José”, “Te amamos príncipe”, “Sí se puede”, “No eres un Príncipe, eres un Rey”, “Aún sigues siendo el mejor” y “¡Así se hace!”, entre otras, colocó su voz en “A esa” y “Amar y querer”. De ésta última, dijo, “es la canción más importante que he grabado en mi carrera”.

Con dificultad para caminar de un costado a otro del entarimado, José José invitó a una de las dos coristas que lo acompañaban, para hacer dueto mediante “Te quiero así”, la cual dedicó a “todas las parejas aquí presentes, sin importar la edad ni el sexo”.

A partir de este momento, el ídolo internacional se mostró molesto por los inconvenientes suscitados por el audio, pues decía que no se escuchaba el micrófono de la corista, que la guitarra o el piano estaban muy altos de nivel y, más tarde, él mismo no se oía y gritando demasiado, lo cual le estaba cansando.

Su fiel asistente, Laura Núñez, vigiló que todas sus sugerencias se cumplieran, pero también cuidó que la salud del artista no corriera peligro, como ocurrió en agosto de 2013 cuando cayó del escenario y le provocó una lesión en la cadera durante un concierto en Querétaro,

“No me vaya a caer como el otro día. Esa vez hubo mano negra, no había luz, no había nada, hasta les tuve que decir que me encendieran la luz para encontrar el micrófono. El tiempo no pasa en balde, yo llegaba en taxi a mis primeros shows de El Patio, luego en limosina y ahora llego en ambulancia”, bromeó.

Tras lamentar que durante el ensayo del concierto falleció un miembro de su staff, producto de un doble paro cardiaco, recordó que a los 20 años la gente va a Las Vegas, a los 40 años están casados y con niños, y a los 60 todos van a Houston, “qué hospitales los de allá”.

Así comenzó a narrar una serie de chistes sobre las consecuencias del Alzheimer y hasta del Viagra, para luego compartir la imprescindible “Almohada”, que grabó en 1979 en Londres, Inglaterra, así como un popurrí de éxitos compuesto por “Buenos días, amor”, “Amor, amor”, “Me basta”, “Desesperado” y “Mi vida”.

El repertorio continuó con “Gavilán o paloma”, melodía de 1977 que durante meses permaneció en el primer lugar de popularidad, no sólo en México sino también en el extranjero, y continuó con “Lo pasado, pasado”, en la que siempre el público le entrega un aplauso “por el amor que a mí ha llegado”.

“Esta canción la amo profundamente porque gracias a mi doctora, María Saldívar, la vida me llevó a entender que del pasado sólo se recupera lo hermoso, lo bonito, como el amor, el nacimiento de los niños y lo demás hay que enterrarlo para siempre, para que no te vuelva a hacer sufrir… El futuro sólo es de Dios, sólo él sabe, pongan su vida en manos de Dios y dejen que la abrace y ya verán que todo cambia”, resaltó para después interpretar “Vamos a darnos tiempo”, “Amnesia”, “40 y 20”.

Transcurría el año 1984 cuando José José ya tenía en sus manos el mejor disco de su carrera: “Secretos”, el acetato que hasta el momento ha vendido más de nueve millones de copias y se ha hecho acreedor a 22 Discos de Oro y Platino en total.

En homenaje a ese trabajo, entregó: “He renunciado a ti”, “Lágrimas”, “El amor acaba”, “Lo dudo” y “Voy a llenarte toda”. Al finalizar, el público dejó sus asientos para mantener se pie y rendirle una larga ovación.

Agustín Lara hijo le entregó una estatuilla y la medalla Agustín Lara por 55 años de carrera. Jesús “Chucho” López, líder de los Mariachis, y un representante de la Asociación Nacional de Actores (ANDA) le otorgaron la medalla Pedro Infante, mientras que Manuel Sandoval, presidente de su club de fans, le llevó otro reconocimiento.

Luego de esta pausa, José José tomó de nuevo su micrófono de cable para continuar con “Seré” y aunque pretendía concluir su concierto con este tema, el público le pidió sus máximas glorias: “La nave del olvido” (1969) y “El triste” (1970).

Así como ocurrió hace 44 años en que el Teatro Ferrocarrilero se vistió de aplausos cuando ganó el tercer lugar en el Festival OTI, el Teatro Metropolitan le rindió tributo a su ídolo que con la voz entrecortada se despidió agradeciendo a quienes hicieron posible su show, a su esposa, Sara Salazar y a los médicos que lo mantienen vivo.

Al concluir el espectáculo, más de 250 personas con disco en mano, acetatos y posters, permanecieron en la sala para ingresar al camerino de José José, quien prometió firmar autógrafos.