EEUU creó “twitter cubano” para ayudar a la disidencia

La operación clandestina fue revelada por una agencia de noticias estadounidenses
EEUU creó “twitter cubano” para ayudar a la disidencia
La empresa con sede en Washington consiguió medio millón de números de teléfonos.
Foto: Getty

Washington – Estados Unidos creó y operó por tres años un “twitter cubano”, en una operación clandestina para fomentar una nueva disidencia en Cuba y generar movilizaciones sociales que pudieran llevar a un cambio democrático, reveló este jueves la agencia AP.

La operación, manejada por la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) usando como fachada una empresa registrada en España y una cuenta bancaria en Islas Cayman, fue considerada “preocupante” por un influyente senador demócrata.

Patrick Leahy, líder del Subcomité del Senado sobre el Departamento de Estado y Operaciones en el Extranjero, aludió la naturaleza clandestina del programa, “de lo que no se informó a la Subcomisión de Asignaciones que tiene la responsabilidad de hacer supervisión”.

Igualmente apuntó el hecho que el servicio comenzó a operar poco después del arresto de Alan Gross, subcontratista de la USAID “que fue enviado a Cuba a ofrecer el acceso de los ciudadanos a la Internet”.

De acuerdo con la agencia noticiosa, que obtuvo más de mil páginas de documentos acerca del desarrollo del proyecto, la red denominada ZunZuneo, en referencia al nombre popular que se da en la isla al colibrí, empezó a operar en 2009 y concluyó de manera abrupta en 2012.

El medio informativo estadounidense indicó que no está claro si el proyecto es legal bajo las leyes de Washington, que requieren autorización por escrito del presidente y notificación al Congreso cuando se trata de implementar cualquier operación secreta.

Señaló que funcionarios de la USAID, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, declinaron decir quién aprobó el programa o si la Casa Blanca conocía de su existencia.

En una declaración a la Associated Press (AP), la USAID dijo estar “orgullosa de su trabajo en Cuba para ofrecer asistencia humanitaria básica, promover los derechos humanos, las libertades fundamentales y ayudar a que la información fluya con más libertad al pueblo cubano”.

Reiteró asimismo que esta tarea se hizo en concordancia con “las leyes estadounidenses”, aunque el medio informativo destacó el esfuerzo significativo que llevó a cabo a fin de evitar que autoridades cubanas descubrieran el secreto entramado para ocultar sus orígenes.

Antes de activar la red, la empresa Creative Associates Internacional con sede en Washington consiguió, por medios no del todo claros, medio millón de números de teléfonos móviles cubanos para crear una base de suscriptores para empezar el proyecto.