Piden ayuda para universitarias víctimas de violación sexual

Senadora por Nueva York, Kirsten Gillibrand, encabeza esfuerzo para obtener los fondos que permitan se cumpla con la ley
Piden ayuda para universitarias víctimas de violación sexual
Las universitarias Zoe Ridolfi-Starr y Emma Sulkowicz (centro) se sumaron al grito de auxilio de la senadora Kirsten Gillibrand (derecha).
Foto: EDLP / Mariela Lombard

Casi una de cada cinco universitarias del país será víctima de una violación o intento de violación sexual mientras está cursando su carrera, de acuerdo con estudios que maneja la oficina de la senadora por Nueva York, Kirsten Gillibrand.

Sin embargo, las agencias federales que lidian con estos casos no cuentan con los suficientes fondos o personal para llevar a cabo las investigaciones necesarias y garantizar el cumplimiento de la ley, según Gillibrand y otros 11 senadores que han firmado una carta reclamando más recursos.

Ante la falta de supervisión federal, las víctimas de violación en las universidades no siempre ven sus casos resueltos, aún cuando toman la determinación de presentar la denuncia en la oficina que se encarga de ellos.

“Mi violador todavía sigue en la universidad, aunque yo y otras dos mujeres que también fueron violadas por él lo reportamos a la oficina de protección ante conductas sexuales inapropiadas”, dijo Emma Sulkowicz (21), una estudiante de la Universidad de Columbia que dio su testimonio junto a Gillibrand. “Cada día vivo con miedo de volver a encontrármelo”.

El Departamento de Educación es el encargado de gestionar los casos de violaciones en los campus.

El Título IX, una ley federal, obliga a las universidades a responder ante casos de violaciones y de acoso y a implementar políticas para prevenirlos. Otra medida legislativa, la Jeanne Clery Act, determina también que los centros universitarios deben reportar siempre información sobre estos crímenes, si no quieren recibir fuertes multas o que se les retire ayuda financiera.

La Oficina de Derechos Civiles (OCR) del Departamento de Educación, que recibe 10,000 quejas al año, no tiene sin embargo a nadie que se ocupe de los reportes de violaciones sexuales que tienen que ver con el Título IX.

Y el departamento que vigila el cumplimiento de la Clery Act, apenas cuenta con una docena de miembros para supervisar a las 6,000 universidades de todo el país.

El resultado de esta falta de personal para supervisar es que en los últimos tres años más del 60% de los centros universitarios no reportaron los datos de crímenes de la manera requerida por la ley, y un tercio de las universidades tampoco aplican las políticas de prevención adecuadas ante violaciones, de acuerdo a Gillibrand.