Un golpe a las minorías

Los tribunales han sido en muchas ocasiones los defensores de los derechos y de las protecciones de las minorías ante las acciones de las mayorías. Esto condujo a decisiones históricas que eliminaron a nivel nacional la segregación racial que existía en los estados del sur.

La Corte Suprema de Justicia dio ayer un fallo precisamente al revés de esta tendencia. Le otorgó a la mayoría de los votantes de Michigan el poder de reformar la Constitución para eliminar el programa de Acción Afirmativa en el ingreso a la universidad. La Proposición 2 eliminó el uso de preferencias en base a la raza o el sexo en la educación pública, en contratos y en el empleo. El fallo solo se centró en el área educativa.

La jueza Sonia Sotomayor señaló acertadamente en su desacuerdo el papel del tribunal federal de proteger los derechos de los integrantes de los grupos históricamente marginalizados. Eso no significa que haya que proteger a las minorías de una derrota política, pero eso tampoco no le da a las mayorías el derecho de levantar obstáculos para las minorías.

El fallo de ayer hace exactamente eso. Tanto en Michigan, como en California desde la aprobación de la Proposición 209, la participación de los latinos y los afroamericanos en las universidades públicas se ha reducido drásticamente al no permitir que la raza sea uno de varios elementos a tomar en cuenta en la selección de estudiantes.

Por más que se quiera hacer una sociedad que sea “ciega al color racial” como lo desea la mayoría de los jueces que votó en favor del fallo, esta es una utopía que ignora pasado y presente. La meta es hacer una sociedad con oportunidades de superación, incluso para los más pobres y marginados. Esto no significa colocarlos por sobre otros.

Creemos en la definición de acción afirmativa dada por la jueza Sotomayor en su libro My Beloved World. Allí escribió que “crea las condiciones en que los estudiantes con antecedentes desventajosos pueden ser llevados a la línea de largada de una carrera que muchos ni siquiera sabían que se estaba corriendo.”