La polarización política daña a la economía

La polarización política daña  a la economía
Cámara de los Representantes en Washington D.C.
Foto: Shutterstock

El coste político de la polarización es claro y las encuestas de Gallup muestran la baja popularidad de las instituciones de Washington. El coste económico, de alrededor de $24,000 millones fue claro cuando en 2013 se cerró el Gobierno por las disputas presupuestarias.

Pero es aún peor.

Las divisiones políticas como las actuales son relevantes para la economía “porque hacen que el momento, la forma y la composición de las políticas fiscales sean menos predecibles”. Y eso es algo que perjudica las decisiones de inversión de empresas y familias, según un estudio publicado por la Reserva Federal de Filadelfia.

Este informe, de la economista Marina Azzimonti, explica que el crecimiento económico y el empleo se resienten, se crean más déficits y se necesita más deuda.

Los efectos negativos sobre la inversión derivados de las fuertes diferencias políticas tienen unos efectos negativos que son persistentes “lo que permite explicar la lenta recuperación desde que acabó la recesión de 2007”.

Azzimonti ha estudiado la polarización desde 1890 y ha visto que después de 1965 esta empezó a acelerarse hasta llegar al pico en 2013.

Esta economista subraya que los conflictos partidarios están muy unidos al aumento de la desigualdad.

Bajos niveles de polarización “permiten implementar políticas que reducen la desigualdad”, dice este informe que también señala que cuanta más desigualdad, más desacuerdo hay sobre políticas redistributivas. Es decir se crea una espiral de conflicto. “Cuando no hay tanta desigualdad, las políticas se mueven al centro”. Es algo difícil en un momento en el que se han disparado las diferencias de ingresos y patrimonios.