Lo que puede hacer Obama

@jorgeramosnews

Es una mala costumbre. Creemos muchas veces que los presidentes son como Supermán y que lo pueden hacer todo.

Pero después de entrevistar a decenas de presidentes de todo el mundo durante 30 años de carrera, la principal queja de los mandatarios suele ser el poco poder que en verdad ejercen.

Ningún presidente puede ordenar que baje la criminalidad y aumente el empleo. Puede tomar medidas que lleven a esos objetivos pero el mundo no responde inmediatamente a las hormonas presidenciales. En cambio, hay decisiones —mucho más concretas— que sí puede tomar un presidente y que benefician la vida de millones de personas.

Esto nos lleva al presidente Barack Obama. Obama ha tratado —y me consta- que el Congreso apruebe una reforma migratoria para legalizar a la mayoría de los 11 millones de indocumentados. Pero los republicanos en la Cámara Baja han bloqueado la reforma y no están dispuestos a hacer nada al respecto.

Obama fue muy paciente, usó la diplomacia, ejerció presión y dio discursos. Pero los Republicanos no se movieron. Esto dejó al presidente con la siguiente opción: mantener las cosas como están —y están muy mal— o utilizar su poder ejecutivo para proteger a millones de indocumentados.

No, el presidente no puede legalizar a nadie sin la autorización del Congreso. Pero sí puede evitar que deporten a millones de indocumentados. ¿Cuántos exactamente?

La Casa Blanca aún está decidiendo quiénes se podrían beneficiar y el anuncio lo haría a finales del verano o a principios del otoño. Pero cualquier decisión presidencial debería incluir a los padres y hermanos indocumentados de niños nacidos en EE.UU, y a los padres y hermanos de los dreamers o estudiantes indocumentados que ya se beneficiaron del programa de la “Acción Diferida”.

Estas son las cifras. Actualmente hay cuatro millones y medio de niños nacidos en Estados Unidos que tienen al menos una madre o un padre indocumentado, según datos del Pew Research Center. A esto hay que sumarle a los padres de más de medio millón de dreamers que, de acuerdo con el gobierno, ya recibieron DACA. Por último, es preciso incluir a todos los hermanos de los dreamers y de los niños que son ciudadanos estadounidenses; no habría nada más cruel que proteger legalmente a un niño y no a su hermano.

Es decir, estamos hablando de que el presidente Barack Obama podría proteger de una deportación y dar permisos de trabajo a por lo menos cinco millones de personas. Y todo esto sin autorización del congreso.

Desde luego, esta sería una protección temporal que podría ser rechazada y revocada por el próximo presidente o presidenta en el 2017