Emilio Botín, el banquero que apostó por América Latina

De los 190.000 empleados que tiene el grupo, 90.000 trabajan en Latinoamérica

Emilio Botín, el banquero que apostó por América Latina
Emilio Botín falleció en Madrid.
Foto: EFE

Este miércoles murió la cabeza del mayor grupo financiero en Latinoamerica y la principal entidad bancaria de la eurozona. Emilio Botín, presidente del Banco Santander, falleció a los 79 años por un ataque cardíaco.

Botín, heredero de una dinastía bancaria, empezó a dirigir el Banco Santander en 1986 y fue responsable de su expansión internacional, particularmente con amplia presencia en América Latina.

Como consecuencia, el Grupo Santander es hoy una de las primeras entidades financieras del mundo.

Además de ser la principal entidad financiera de la eurozona, el Grupo Santander tiene una cuota de mercado del 10% en América Latina.

El conglomerado bancario opera en siete países de la región: Brasil, México -donde es el banco más grande-, Chile, Argentina, Uruguay, Perú y Puerto Rico.

Hasta 2011 también tenía una filial en Colombia. Asimismo, poseyó el 96% del Banco de Venezuela, hasta que el gobierno del entonces presidente del país, Hugo Chávez, lo compró en 2009.

Según su sitio web, esta presencia aporta al grupo el 51% de sus beneficios totales.

De los 190.000 empleados que tiene el grupo, 90.000 trabajan en Latinoamérica, donde tiene 6.000 oficinas en las que atiende a 44 millones de clientes.

El Banco Santander tuvo una vocación internacional desde su fundación en 1857, pero fue en 1947 cuando aterrizó por primera vez en América Latina.

Fue entonces cuando abrió su primera oficina de representación en La Habana, Cuba.

En 1963 compró su primera entidad en la región, el Banco del Hogar Argentino.

Y a ese paso le siguieron otros, sobre todo en la década de los 90.

Las adquisiciones más destacadas del Santander de este período fueron las del Banco de Venezuela (1996), Santander Mexicano (1997), Banco Río Argentina (1997), Banco Geral de Comercio y Banco Noroeste (1998, ambos en Brasil).

Sin embargo, la marca Santander no se asocia sólo a la actividad bancaria en América Latina.

El Grupo de Botín también patrocina el fútbol latinoamericano.

El conglomerado auspicia la Copa Libertadores, la Copa Sudamericana, la Recopa Santander Sudamericana y la Copa de Oro.

Y su interés en el deporte va más allá del fútbol. El Banco Santander se embarcó en el patrocinio de la Fórmula 1 en 2007 y en la actualidad es el patrocinador oficial de la escudería Ferrari.

Nacido en 1934 en Santander, Botín transformó el banco que heredó de su padre y abuelo de un pequeñó prestamista nacional al banco más grande de la eurozona.

Egresó de la Universidad de Deusto, en el País Vasco, como licenciado en Derecho y Economía.

Empezó a trabajar en el Banco Santander a los 24 años, donde fue ascendiendo cargos, primero como consejero, luego como director general y, finalmente, nombrado presidente en 1986.

Su gestión se caracterizó por una estrategia en el mercado internacional y una serie de fusiones y adquisiciones nacionales para alcanzar el liderazgo de la banca española.

Directo y disciplinario, Botín utilizó su agudo ojo para negociar la difusión de la marca Santander, la “S” roja, por todo el mundo, acumulando US$1,8 millones de millones en fondos y casi 200.000 empleados.

El poderoso banquero lideró una racha de compras en América Latina en los años 90 y cambió la imagen de la banca española con la compra de la institución crediticia británica Abbey National por más de US$14.500 millones.

El padre y abuelo de Botín también se llamaban Emilio y ambos fueron presidentes de Santander.

Su hija mayor, Ana Botín, es la directora de los asuntos británicos del grupo y se espera que sea nombrada la sucesora a la presidencia del banco.

Este miércoles se reunirán la comisión de nombramientos y retribuciones y el consejo de administración para designar al nuevo presidente del banco.

Las acciones de la institución cayeron 2% tras la noticia de su muerte.