Policías tardaron en pedir ayuda tras balear a Akai Gurley

Revelan que los agentes en vez de reportar la emergencia, primero enviaron un mensaje de texto a su sindicato
Policías tardaron en pedir ayuda tras balear a Akai Gurley
Tras la muerte del joven algunos vecinos expresaron su ira y colocaron letreros pidiendo el arresto del policía Peter Liang.
Foto: Archivo

Nueva York – Un nuevo informe revelado por medios locales este viernes podría lanzarle más leña al fuego a la controversia que envuelve a la Uniformada neoyorquina por la muerte de varios civiles afroamericanos a manos de policías. Según informó el Daily News, el policía novato que vigilaba una escalera oscura en la viviendas pública Pink Houses en Brooklyn y que mató de un disparo a Akai Gurley (28), en vez de llamar de inmediato para reportar la emergencia, lo que hizo fue enviar un mensajes de texto a su representante sindical.

El pasado 20 de noviembre Peter Liang y su companero Shaun Landau estuvieron incomunicados por seis minutos antes de pedir ayuda. El comandante de los agentes y el oficial que respondió a la llamada de emergencia de una vecina, sabían que los policías estaban en el área, y trataron de ubicarlos en vano en ese lapso, según reportó el periódico.

“Eso muestra negligencia. El hombre está muriendo y ¿tú no pides ayuda?”, dijo una fuente policial sobre la decisión del par de uniformados de contactar al sindicato primero en vez de a personal de ayuda.

Peor aún, los oficiales no sabían la dirección exacta del edificio, según sus mensajes de texto, y ni siquiera se suponía que estuvieran patrullando esas escaleras.

Su supervisor, Miguel Iglesias, supuestamente les había indicado que no realizaran tales patrullas conocidas como ‘verticales’. Los informes aseguran que les ordenaron que vigilaran el edificio desde fuera, debido a la escalada de violencia en que se ha registrado recientemente en esos proyectos de vivienda en East New York.

Iglesias ordenó que sin refuerzos, sólo hicieran presencia en las calles y en los patios, y no más allá de los vestíbulos.

Los explosivos detalles están siendo investigados por el Fiscal General de Brooklyn Kenneth Thompson, quien presentará evidencia a un gran jurado que decidirá si impone cargos a los policías involucrados.

El Comisionado de Policía Bill Bratton describió el incidente como “una tragedia desafortunada”. El agente sostenía una linterna en una mano y en la otra un arma cuando descendía por una escalera oscura en el quinto piso y de sorpresa Gurley abrió una puerta.

La víctima, que estaba con su novia Melissa Butler (27), tras recibir el disparo alcanzó a golpear la puerta de una mujer que llamó al 911.


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El conserje supuestamente había pedido meses atrás que arreglaran la iluminación, y horas después de la muerte de Gurley se arreglaron las luces.

La fuente policial dijo que cuando finalmente los policías llamaron con sus radios, reportaron un disparo accidental y ni siquiera dijeron que alguien había sido alcanzado por el tiro.

“Aunque el disparo pudo haber sido un accidente, la conducta posterior de los policías puede considerarse un responsabilidad penal. “Estaría sorprendido si no llega al gran jurado”, dijo Kenneth Montgomery abogado de los padres de Gurley.

Este viernes está previsto que se le de el adiós final a Gurley en un servicio fúnebre cuyo orador principal será el reverendo Al Sharpton.

El velorio será en la iglesia Brown Memorial Baptist Church en el 484 Washington Ave. en Brooklyn, y allí el reverendo estará acompañado por el congresista Hakeem Jeffries y la defensora pública Letitia James.

Sylvia Palmer, la madre de Akai Gurley, habló este viernes por primera vez a la prensa y dijo que, “mi hijo era mi vida. No hay nada en este mundo que puede curar el dolor que siento y rezo a Dios para conseguir justicia por mi hijo que no merecía morir de ese modo”.

“Para mi, él era el mejor hijo”, dijo su padrastro Kenneth Palmer. “Él era mi alegría y la de su madre”.