Tenga cuidado con el trasplante de cabello

Aconsejan a hombres calvos que no se hagan este procedimiento si aún son muy jóvenes
Tenga cuidado con el trasplante de cabello
Muchos hombres comienzan a perder cabello antes de cumplir los 30 años.
Foto: Shutterstock

El trasplante de cabello —para quienes lo pueden costear—, es uno de los procedimientos quirúrgicos y estéticos más efectivos para hombres que se han quedado calvos y desean recuperar su apariencia original.

Sin embargo, expertos advierten que someterse a esta práctica a una edad muy temprana, puede traer consecuencias negativas e irreversibles. La advertencia se debe a que se ha visto un aumento en el número de jóvenes entre 20 y 30 años, e incluso adolescentes, que recurren a este procedimiento.

“Hemos visto que se les están haciendo trasplantes de cabello a adolescentes de 15, 16 y 17 años, lo que puede ser muy peligroso y está en el límite de la negligencia médica”, indica el doctor Abraham Armani, director médico de Armani Medical en Dallas, una clínica que se especializa en trasplante y restauración de cabello.

El problema, según explica Armani, es que cuando el hombre es muy joven no se ha establecido aún un patrón de pérdida del pelo, por lo que no se sabe todavía qué tan rápido y en cuánta cantidad va a perder cabello.

“El pelo se toma de la parte de atrás de la cabeza y se trasplanta al frente. Ese cabello es permanente, y si el joven sigue perdiendo pelo en una forma rápida, en los próximos 5 a 20 años, el resto de su cabeza va a estar calva y le va a quedar sólo el cabello de la parte delantera”, indica el doctor Armani.

“Además, va seguir necesitando más trasplantes para reemplazar el pelo perdido. Cuando tenga 50 o 60 años, la línea de cabello de su frente va a estar muy abajo y no se va a ver natural, porque no va a ser apropiada a su edad”, añade el experto.

El médico aclara que el trasplante de cabello sólo puede hacerse con el pelo del mismo paciente y no con el de alguien más. El hombre sólo tiene una cantidad limitada de cabello que se puede trasplantar, por lo que si comienza con este procedimiento a una edad muy temprana, puede correr el riesgo de que se le agote el suministro de cabello donante ante de cubrir la parte que ha quedado calva.

El médico aconseja a los interesados en un trasplante que esperen hasta que sean mayores, cuando el patrón de pérdida de su cabello haya sido establecido. “La edad es un factor importante. Mientras más joven sea el hombre, especialmente si está en sus 20′, es menos probable que sea un buen candidato. Además, si están perdiendo su cabello a un ritmo muy rápido, no deberían tener un trasplante”.

También se estudia la historia familiar del paciente. Si la misma indica que va a perder mucho pelo cuando es joven, entonces tampoco es un buen candidato.

“Los pacientes muy jóvenes, o adolescentes, no tienen el nivel de madurez para entender las consecuencias de un procedimiento quirúrgico como éste, que tiene resultados permanentes e irreversibles”, enfatiza el doctor, quien sugiere que se eduquen sobre otras opciones como las medicinas.

Si usted está sufriendo de pérdida del pelo, Armani aconseja visitar a un especialista en restauración de cabello que sea un experto en el campo y que esté diplomado. La opción más segura para conseguir uno es contactando al International Society of Hair Restoration Surgery.

armanimedical.com.

La pérdida del cabello puede ser causada por muchas razones, pero la más común es conocida como “Patrón de Calvicie Masculina” (Male Pattern Baldness) que ocurre cuando el hombre comienza a envejecer. Esto es causado por una hormona específica llamada DHT ( Dihydrotestosterone), la cual debilita la raíz del cabello y hace que el folículo del mismo se haga cada vez más frágil hasta que eventualmente muere. Todos los hombres tienen esta hormona pero en diferente cantidad y son los genes receptores de DHT los que determinan si van a perder su cabello o no.

Existen otros factores que pueden causar calvicie como los efectos secundarios causados por algunas medicinas, así como problemas hormonales o enfermedades de la tiroides, entre otros.

Existen dos medicinas aprobadas que han demostrado ser efectivas para tratar la caída del cabello.

Propecia: Es una pastilla que se toma una vez al día y bloquea la producción de la hormona DHT, lo que detiene o hace más lento la pérdida de cabello y, en algunos casos, ayuda a que crezca de nuevo el pelo. El hombre debe ser paciente, porque usualmente puede tomar hasta un año para ver resultados positivos.

Rogaine: Es un líquido que se pone en el cuero cabelludo y que también ayuda a reducir la pérdida de cabello. Se puede usar en conjunto con Propecia para hacer el tratamiento más efectivo.

Un reducido número de pacientes (entre 2 y 4%) ha reportado efectos secundarios como la reducción del libido o de la función sexual, pero la mayoría de los usuarios no presentan ningún problema.