Exigen a la MTA mejoras inmediatas en trenes A y C

Una coalición pide a la agencia de transporte resolver los problemas que están experimentando estas líneas

Exigen a la MTA mejoras inmediatas en trenes A y C
El A y C parten desde el Alto Manhattan y atraviesan toda la ciudad hasta llegar a Brooklyn y finalizar el trayecto en Queens.
Foto: Mariela Lombard / El Diario

Nueva York – Viajar como sardinas en lata durante las “horas pico” y sufrir de perennes retrasos en el servicio son sólo algunos de los inconvenientes que tienen que sufrir a diario los usuarios de las líneas A y C del metro, por lo cual una coalición de funcionarios electos y organizaciones de transporte le están exigiendo mejoras inmediatas a la MTA.

La coalición, formada por los senadores estatales Adriano Espaillat y Daniel Squadron, entre otros, y los grupos Riders Alliance y Straphanger Campaign, evió una carta a la Autoridad Metropolitana de Transporte destacando los problemas que están experimentando estas líneas e incluyendo recomendaciones para mejorarlas.

El principal problema es que los vagones se saturan de manera excesiva, especialmente durante las horas de la mañana cuando miles de usuarios tratan de llegar a sus trabajos, y por ello los viajeros se ven obligados a aplastarse unos contra otros para caber o si no se ven obligados a esperar a que pasen varios trenes para poder entrar.

“Yo ya estoy muy mayor para ser aplastada, así que muchos días me veo obligada a tomar el autobús en lugar de la línea C”, dijo Zenaida González (55), que viaja todos los días de Brooklyn a Manhattan para trabajar en una pastelería. “En el último año está línea se ha puesto imposible, además de que los trenes son muy viejos y hacen mucho ruido”.


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Otros problemas que destacan los miembros de la coalición es que el servicio en estas líneas es poco fiable y no lo bastante frecuente, y que la mayoría de las estaciones están en mal estado y requieren de renovaciones. Por ello, recomiendan la instalación de relojes electrónicos que informen sobre lo que van a tardar los trenes y mejorar los anuncios sobre el estado del servicio, como se ha hecho ya en muchas otras líneas.

Además, estas son dos de las pocas líneas que todavía operan con los vagones viejos, ya que muchos trenes han sido reemplazados por los nuevos que están siendo fabricados en Estados Unidos.

El A y el C parten desde Inwood y Washington Heights y atraviesan todo Manhattan por el oeste para luego llegar a Brooklyn y finalizar el trayecto en Queens en el área de Howard Beach y el aeropuerto JFK. Es por esto que su servicio es vital para la gran comunidad latina que vive en el Alto Manhattan para poder transportarse cada día al trabajo y de vuelta a casa.

“El servicio de las líneas A y C es crucial para la calidad de vida para los residentes del Alto Manhattan”, declaró el senador Espaillat. “Si se incrementa la frecuencia y fiabilidad de los trenes, así como las comunicaciones con los viajeros, los constituyentes desde el Upper West Side hasta Inwood experimentarían una gran diferencia”.

La MTA ya anunció hace unos meses que efectuará una revisión completa a las líneas A y C y emitirá un reporte con los resultados en 2015. En los últimos años la agencia realizó revisiones a las líneas F, L y G que se tradujeron en mejoras en el servicio, y el senador Daniel Squadron espera que esta vez ocurra lo mismo.

“La revisión completa de estas líneas, las más largas del sistema de metro, puede suponer mucho para sus viajeros, especialmente si se tienen directamente en cuenta sus preocupaciones”, dijo Squadron.

Hay que recordar sin embargo que la MTA también anunció hace escasas semanas que se verá obligada a cerrar temporalmente por 40 fines de semana uno de los túneles subterráneos – Cranberry tube – que conecta Manhattan con Brooklyn, y que utilizan las líneas A y C, para reparar los desperfectos que causó el huracán Sandy.

El cierre comenzará la próxima primavera y la agencia de transporte aún no ha detallado el plan de contingencia.