Estimulación temprana para tu bebé: lo que debes saber

Descubrir las capacidades físicas, intelectuales y emocionales de tu bebé es una manera de fortalecer su desarrollo

Las caricias, los cantos, las sonrisas, así como repetirle muchas veces cuánto lo amas, son excelentes formas de fortalecer las capacidades psicológicas, físicas, mentales de tu bebé. No obstante, existen algunos pequeños que además de recibir el amor de sus padres, requieren de estimulación especializada para alcanzar su óptimo desarrollo, lo que se conoce como estimulación temprana.

“La estimulación temprana consiste en una serie de actividades que buscan impulsar el adecuado desarrollo de la capacidad cerebral del niño. No se enfoca únicamente a aspectos intelectuales, también involucra a los del tipo social, emocional, sensorial, afectivo y físico. Ésta se lleva a cabo a través de juegos y ejercicios sistemáticos y controlados que mejoran la calidad de vida del niño”, asegura Karina Aguirre Ramírez, coordinadora de Terapia Física y Estimulación Temprana del Centro de Terapia Física y Rehabilitación, TEFIRE.

De este modo, el bebé participa en actividades que le proporcionan la oportunidad de fortalecer su desarrollo en las etapas más tempranas de su vida y cuando no ha completado la maduración de su cerebro.

La especialista explica que se recomienda en menores de 2 años de edad y en pequeños que presentan un alto índice de riesgo de daño neurológico, así como:

• Algún retraso en su desarrollo.

Alteraciones en el período prenatal, perinatal y posnatal (bebés prematuros, con bajo peso al nacer o que tuvieron carencia de oxígeno durante el parto).

Síndrome de Down.

Enfermedades congénitas que interfieren en su desarrollo o algún trastorno del metabolismo, como es la diabetes.

Maltratos familiares, abandono o desnutrición.

La estimulación debe ser oportuna y efectiva, de acuerdo con la edad cronológica y el desarrollo previsto para dicha edad, en consideración de la situación de salud de cada bebé. Es necesario, subraya la experta, la participación de los padres en las actividades ya que en términos emocionales incrementa la relación afectiva y positiva entre ellos. Algunos de los beneficios son:

• Ayuda a elevar al máximo las posibilidades físicas y mentales del pequeño.

• Previene la aparición de alteraciones del sistema nervioso.

Disminuye los efectos de una discapacidad.

“Los ejercicios deben estar supervisados o bajo la instrucción de un experto en salud y deberán de ser realizados en forma de juego para crear empatía con el niño. La cantidad y tipo de estímulos deben estar estrechamente relacionados con las capacidades e intereses del pequeño”, explica la experta.

Para finalizar, Aguirre comenta que es necesario que los padres trabajen con paciencia, amor y entusiasmo en el programa de estimulación de sus hijos para que junto con el cuerpo médico, logren los avances propuestos.

Para saber más:

• Fundación Teletón México: Guía de estimulación temprana

• Manual de Estimulación Temprana: ser madre hoy 1 a 12 meses, María Teresa Arango de Narváez, Ediciones Gamma.

• Estimulación temprana:

Colaboración de Fundación Teletón México

“La resiliencia te ayuda a crecer en la adversidad”

bojorge@teleton.org.mx