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Avances en tecnología made in The Bronx

El puertorriqueño Miguel Sánchez creó en 2009 Mass Ideation, una empresa de contenidos animados e interactivos

NUEVA YORK – Muchos prefieren olvidar 2009. Un año malo en el que la economía tocó fondo. Para Miguel Sánchez fue un año decisivo. Por un lado creó su empresa de contenidos animados e interactivos para publicidad, Mass Ideation, y por otro vio nacer a sus gemelos. Dos razones poderosas para perder el sueño. Como le ocurrió.

Sánchez,  puertorriqueño nacido y criado en El Bronx, superó ese año dedicando tres meses a la crianza de sus hijos mientras la empresa que acababa de iniciar era pilotada temporalmente por sus empleados. Mass Ideation trabajaba entonces para una gran agencia de publicidad que tenía cuentas con grandes marcas por lo que las cosas no iban mal a pesar de la crisis. El problema es que para cuando volvió a tomar las riendas de la compañía esta había perdido el contrato con esta empresa que era prácticamente el 90% de su trabajo.

Para este empresario de alta tecnología este no era el primer revés profesional pero Sánchez, de 36 años, tiene una actitud positiva. “Se lo digo a muchos emprendedores, esto va a ser duro pero tienes que llegar a un acuerdo con el universo de que no vas a tirar la toalla pase lo que pase, porque va a haber miles de razones que te hagan pensar en abandonar, pero cuanto más negocies con el universo este acuerdo, más se alinean las cosas para que todo esté de tu lado”, explica con una sonrisa.

No habla por hablar. El camino para hacer crecer y desarrollar su empresa de alta tecnología, con sede en una moderna incubadora empresarial del sur de El Bronx, no ha sido fácil.

Sanchez estudió en Arts & Design High School después de desarrollar una afición temprana por las computadoras (su padre le dió una a los 10 años) y terminó yendo a un community college y haciendo pasantías como diseñador gráfico en dos casas de discos especializadas en hip hop. “Estaba en entretenimiento porque de donde venimos, latinos del Bronx y comunidades deprimidas, había solo dos formas de tener éxito, con el entretenimiento y con los deportes pero en el high school, el software me empezó a abrir el camino a otras cosas que no fueran entretenimiento y deportes”. En una de las dos casas de discos empezó a enseñarse con tutoriales animación, tecnología flash. Cuando el responsable de la empresa vió lo que hacía le echó.

“Y eso me dio que pensar. Yo era una de los pocos trabajadores que era minoría pese a que trabajábamos en el mundo del hip hop, definitivamente el único puertorriqueño, y empecé a pensar que tenía que crear mi propio camino“, explica.

Aún muy joven trabajó para una empresa de publicidad que era de minorías pero terminó quebrando, y para otra agencia que trabajaba para Disney, pero en el que era el único latino y el que cobraba menos. Empezó a hacer trabajo por cuenta propia y junto con unos amigos montó una empresa que duró tres años más. En 2009, y después de trabajar durante seis mese seguidos para conseguir el capital inicial (unos $50,000), creó Mass Ideation, un negocio con el que trató de no repetir los errores del pasado. Se alió con la agencia de publicidad que le dió buenos contratos pero terminó perdiendo tras tomarse esos meses de paternidad.

“Tenía que seguir con otra estrategia y lo que vi es que por lo que me conocían por mi trabajo por cuenta propia y por lo que me contrataban era por lo que hacía en tecnologías emergentes y empecé a pensar en esa dirección. Empecé a buscar nuevas tecnologías, implementarlas, usarlas y venderlas a los clientes. Y esto es lo que hacemos ahora, mucha investigación y desarrollo creando cosas que no se han visto antes”. Entre ellas la realidad aumentada o soluciones de gamification (juegos aplicados a resolver problemas y situaciónes reales). Ahora trabaja para marcas y agencias como Havas, BBDO, Profero y parte de su misión es hacer esa misma tecnología accesible a empresas pequeñas que le pueden proveer de una fuente de ingresos más estable.

“Mucho de lo que ganamos va a investigación y desarrollo para invertir en el futuro porque si no lo hiciera no podría estar adelantándome con productos”, dice este hombre apasionado por las posibilidades que brinda el software. Ahora emplea a dos personas a tiempo completo, también latinos, y trabajadores por cuenta propia (freelancers) en los varios proyectos que tiene. Además trabaja con una organización llamada The Knowledge House para preparar a los jóvenes de El Bronx en el mundo de la tecnología.

Sánchez es consciente que no hay muchos latinos en este sector e incluso hay quien le ha sugerido que contrate a blancos o asiáticos para reforzar su imagen de marca, algo que le enfada. “Es una percepción errónea pero creo que puedo cambiarla y lo voy a probar”.

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