Armarán a más policías con pistolas eléctricas Taser

La ciudad invertirá $4.5 millones en estas armas no letales

Con el propósito de que los agentes policiales tengan más opciones de armas no letales cuando estén tratando con criminales e individuos con problema mentales, el Departamento de Policía (NYPD) dispuso de fondos para aumentar su arsenal de pistolas eléctricas Taser.

La ciudad gastará hasta $4.5 millones en estas armas, y la agencia ya ha empezado a entrenar oficiales sobre el uso de los dispositivos, dijo al New York Post un portavoz del NYPD.

Actualmente sólo sargentos de patrulla y los miembros de la Unidad de Servicios de Emergencia están capacitados para utilizar las pistolas paralizantes, que utilizan una descarga de electricidad para someter a los individuos.

“Los sargentos supervisores de patrulla han sido entrenados en el uso de estos dispositivos. Vamos a ampliar eso. Vamos a tratar de conseguir armas Taser a todos los supervisores y a los patrulleros“, dijo el portavoz.

El entrenamiento ha estado en marcha desde el mes pasado. Al menos 1,000 agentes recibirán un nuevo entrenamiento en los próximos meses, según las fuentes.

En este momento hay 700 armas Taser en uso y cerca de 1,000 en el inventario. Los oficiales no dijeron cuántas más se añadirían, pero se espera que el número llegue a 1,000. Las pistolas Tasers cuestan entre $500 a $1,000 cada una.

El NYPD también piensa equipar algunas de las unidades especializadas con armas Taser, tales como unidades de lucha contra la delincuencia y las pandillas, dijo una fuente policial.

Los fondos incluyen el costo de la Taser y equipos adicionales como cargadores, fuentes de alimentación y dardos.

El uso de armas Taser no ha estado exento de polémica en la ciudad.

En junio, un exconvicto de El Bronx murió poco después de que la policía utilizó una Taser contra él mientras él estaba armado con unas tijeras.

En 2008, una Taser se utilizó para someter a Iman Morales, un hombre de Brooklyn perturbado emocionalmente. Un teniente de policía disparó una Taser a Morales, lo que le causó la muerte al caer desde una cornisa del segundo piso.

El teniente después se suicidó.