Bushwick, otro enclave camino a la reurbanización

El mexicano Miguel Flores, el ecuatoriano Luis Cornejo, los dominicanos Robert Echavarría y Merianny Melo, el francés Gus Reckel, son algunos ejemplos del nuevo tapiz multicultural de Bushwick. Sus vidas giran alrededor de Myrtle, Broadway, Menahan, Linden, Dekalb, Knickerbocker y Wyckoff, principales vías de este barrio emergente en Brooklyn de  amplia proyección. De hecho, ya está en el microscopio urbano de constructores, planificadores y agencias de Bienes Raíces. Va camino a la inevitable, y temida para muchos, “gentrification” o reurbanización. Por ahora ofrece dos postales.

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Ejemplo: una casa de dos pisos en el 277 Bleecker St presenta una coqueta fachada diáfana y vereda impecable con plantas y flores a la entrada. A pocos pasos, el bar Boobie Trap reafirma la tendencia: es muy concurrido por su onda funk-punk de luces neon y decorado estrafalario. En cambio, sobre Menahan St aun saltan a la vista brownstones y edificios sin mucho para presumir, lo mismo por Linden y Grant St.

“Aquí hay mexicanos, ecuatorianos, algunos salvadoreños, guatemaltecos y alguno que otro hondureño”, dice Cornejo, quien hace tiempo con Flores en una esquina de Myrtle Ave, por debajo del tren M, hasta que llegue la hora de irse a trabajar en Manhattan. Vive desde 2000 en un departamento cercano con su familia. “Lo que antes no veíamos por aquí eran blanquitos pero ahora sí, y también”.  Cornejo y Flores laboran en la cocina de un restaurant.  ¿No es peligroso regresar tarde en la noche? “No pasa nada”, apunta el mexicano sonriente. “Lo que sí he notado son nuestos restaurantes y bares”.

Make the Road New York

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amigos de el barrio

Miguel Flores (izq) y Luis Cornejo en Myrtle Ave.

 

P1180163De hecho, destacan los nuevos emprendimientos gastronómicos como el italiano Faro, en 436 Jefferson St., donde la pasta es a base de grano artesanal, y cafés como el francés L’imprimerie en 1524 Myrtle Ave. Éste último abrió en junio pasado para el gozo de los creativos que teclean sobre sus laptops mientras disfrutan un buen latté y aperitivos dulces como chocolate almond croissant.

“Sí, Bushwick está en ese camino pero falta mucho, esto apenas comienza. Para que haya una gentrificación como pasó en Williamsburg tomará años, y por aquí todavía no hay grandes cambios”, opina Dylan Rogers, quien vive y trabaja aquí.

Panadero frances

Gus Reckel, dueño de L’imprimerie.


Para Kevin O’Sullivan, quien atiende en Boobie Trap “el barrio está transformándose en un área muy cool pero todavía no es tan cara como otras partes de Brooklyn”.

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ambiente

ambiente nuevo cafe

A Bushwick lo bordea al noroeste Ridgewood, en Queens;  Williamsburg al noroeste; East New York y el cementerio Highland Park al sureste; al sur Brownsville y Bedford-Stuyvesant al suroeste. La población es de aproximadamente 82,000 personas con un 69% de hispanos.

¿Una imagen de la zona? Las numerosas banderas puertorriqueñas que ondean por doquier: en las ventanas y escalinatas de los edificios, atadas a un árbol y en un poste de luz. Es testimonio de una presencia que data de los años 50.

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Caminar por Myrtle Ave. 

Con olor a rosca y cuernitos mexicanos

mini entrevista

Vive en El Bronx con su esposa e hijos.
Nació en México pero dice que Nueva York es su casa.
Es socio y trabaja desde hace seis años en la tienda Los Florencios, sobre Myrtle Ave.

Dices que te sientes muy neoyorquino…
Sí, porque la mayor parte de mi vida la he vivido acá. Para mí Nueva York significa
la llave para muchas oportunidades si uno las sabe aprovechar.
Explícanos eso…
Trabajar para uno mismo, para sobresalir.
Cuéntanos de este vecindario
Mucha gente está viniendo de otras partes, son de diferentes nacionalidades, muchos blanquitos.
Practicamente a los hispanos los están echando porque la gente nueva sí paga lo que les pide el ‘landlord’ y que el hispano no puede pagar.
¿Por ejemplo?
Antes un studio estaba por $800 o $ 900 dólares, ahora los arreglan un poco y les cobran entre $1,800 y $2,000 que prácticamente uno no puede pagar. La gente se ve obligada a irse.
Hay muchos hispanos por aquí, especialmente negocios…
Sí, son negocios que han estado por año y, que no es tan fácil que abandonen el lugar.
¿Cuánto cuesta el alquiler promedio de un local?
Unos $8,000 a $10,000 mensuales.
Y en cuanto a Los Florencios, hay rico olor a pan……
Si, es el pan mexicano que hacemos aquí mismo, la rosca, cuernos, mucha repostería.