Niños bien educados

Aprovecha estas festividades para enseñarle a tus hijos los modales básicos en los eventos sociales
Niños bien educados
Las fiestas decembrinas se prestan para enseñarle a los niños las normas de los buenos modales.
Foto: Shutterstock

En las escuelas los niños se instruyen y en los hogares se educan. Y dentro de esta educación, está la enseñanza de los buenos modales.

“Muchos padres no ponen atención a esta enseñanza [de los modales] que es tan fácil de seguir y tan importante para el desarrollo de las habilidades sociales en los niños”, dice Patricia Sturla, instructora y experta en los temas de modales y etiqueta.

Entre las normas o modales básicos que deben inculcar a diario a los niños, desde muy temprana edad, están los de saludar y aprender a decir “gracias”, “por favor”, “buenos días”, “buenas tardes” y  “buenas noches”.

También hay que enseñarles las normas del buen comportamiento cuando familiares y amigos visitan nuestro hogar, particularmente en los días que celebramos las fiestas de cumpleaños, bautizos, bodas, aniversarios, grados, posadas, Navidad y Año Nuevo.

De acuerdo con Sturla, la temporada decembrina se presta para instruir o reforzar los modales clave del buen comportamiento y del trato humano que se están olvidando en los menores y hasta adultos en esta era digital.

1.   Recibir con un saludo formal a los invitados

“Si en este período de fiesta vamos a recibir a familiares y amigos en la casa, tenemos que enseñarle a los niños que deben salir a saludar a cada invitado al momento que este arribe a la casa”, explica Sturla.

Este saludo debe ser amable y con contacto de ojos con la persona a quien se está saludando. Y si ésta le entrega al momento del saludo un regalo, debe recibirlo y decir también “gracias”.

Al recibir un regalo o cumplido, los menores deben aprender que deben decir, 'gracias'.
Al recibir un regalo o cumplido, los menores deben saber que deben decir, ‘gracias’. /Shutterstock

2.   Tener un comportamiento amigable con primos y amigos

Desde muy chicos nuestros hijos tienen que aprender a compartir sus juguetes y libros con los menores que llegan a sus hogares como invitados. Esta norma evita las peleas infantiles en los días festivos donde todos quieren estar contentos y en paz.

Para evitar las riñas entre los menores por el uso de sus juguetes, Sturla recomienda que los padres dispongan (si se puede) de un área donde los niños que no son del hogar puedan jugar con los juguetes que sus hijos, la noche anterior a la fiesta, estuvieron de acuerdo con compartir.

Los menores deben aprender desde muy chicos que deben tener buenos modales al jugar y compartir sus juguetes con otros niños.
Los menores deben aprender desde muy chicos que deben tener buenos modales al jugar y compartir sus juguetes con otros niños. /Shutterstock

3.   Buen uso de cubiertos y servilleta

Un día antes de la cena festiva, Strurla recomienda que los padres se tomen el tiempo de enseñarle o reforzarle a los hijos cómo deben comer con el uso apropiado de los cubiertos.

“Dependiendo de la edad, todo menor debe aprender desde muy temprano cómo usar el tenedor, el cuchillo, la cuchara y la cucharita”, dice la experta en etiqueta.

También debe aprender que no se come con la boca abierta ni se habla con la boca llena,  que la boca se limpia con una servilleta de papel o de tela y no con las manos o la ropa y que no se juega ni se ponen los codos sobre la mesa.

Los niños mayores de seis años deben saber cómo se come correctamente con el uso del cuchillo y el tenedor.
Los niños mayores de seis años deben saber cómo se come correctamente con el uso del cuchillo y el tenedor. /Shutterstock

4.   En la mesa sin teléfono celular ni juegos digitales

Al sentarse a la mesa para cenar tiene que aprender que debe hacerlo sin teléfono celular ni ningún juego digital ya que es un momento para conversar y compartir con los demás.

5.   Saber escuchar y tomar la palabra a su tiempo

Este modal es uno de los más importantes a enseñar ya que, como los otros enumerados, será para toda la vida.

“Los niños deben aprender que cuando una persona les dirige la palabra,  ellos deben volver su rostro hacia ella y estar atentos a lo que se les está diciendo y dar una respuesta a lo que se les está preguntando”, concluye Sturla.