Niños migrantes sin abogado: “Una atrocidad”

Abogados han calificado como atrocidad, negligencia y locura las declaraciones emitidas por el juez Jack H. Weil, quien sugirió que los niños migrantes de 3 y 4 años que piden asilo pueden representarse solos sin asistencia legal
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Niños migrantes sin abogado: “Una atrocidad”
Foto: EFE

De “atrocidad”, “negligencia” y una “locura” calificaron abogados las declaraciones emitidas por el juez Jack H. Weil, quien sugirió que los niños migrantes de 3 y 4 años de edad que piden asilo en Estados Unidos pueden representarse solos sin la asistencia de un letrado.

“Es una atrocidad, una negligencia y una manera de pensar muy equivocada”, dijo Lilia Velásquez, profesora adjunta de la facultad de leyes de la Universidad de California en San Diego. “Lo dicho por el juez Weil es una opinión errada porque el testimonio de niños que no tienen todavía conocimiento de ciertas situaciones, es difícil que (durante un juicio de asilo) ellos puedan articular si tienen o no derecho al asilo político en Estados Unidos”.

Durante una comparecencia en un juicio entablado por grupos defensores de derechos civiles en Seattle, Washington, en contra del Departamento de Justicia (DOJ, por su sigla en inglés) y a las agencias migratorias por permitir que miles de menores acudan cada año a cortes migratorias sin contar con representación legal que garantice que se defienden sus intereses, Weil fue preguntado si “debe ser verdad que hay algunos niños que son tan jóvenes que incluso si reciben el aviso y una explicación por parte del juez, no van a entender lo que está pasando, ¿correcto?”

El juez respondió: “Tengo que ir caso por caso. He enseñado leyes de inmigración a (niños) de tres y cuatro años, literalmente. Requiere de mucha paciencia. Ellos lo entienden. No es lo más eficiente, pero se puede hacer”.

Velásquez se quedó pensativa. Luego dijo: “Existe la regla general de preguntarle al solicitante de asilo si tiene conocimiento del proceso en el que se encuentra. ¿Cómo le pueden preguntar a un niño si tiene conocimiento que una tiene causa de asilo o si conoce el proceso para obtener asilo en Estados Unidos? ¿Cómo van a saber ellos si el sistema para pedir asilo es tan complejo?”

Postura “sorprendente”

“Nos hemos visto sorprendidos por la magnitud de las declaraciones del juez Weil”, agregó. “Un niño de 3 o 4 años de edad no sería capaz de conectar los hechos que ha sufrido con las causas de asilo”.

La Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS, por su sigla en inglés) detalla en su página digital que las causas de asilo son por persecución por raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social en particular u opinión política.

“El niño que se representa solo, que hable y que le diga al tribunal por qué vino a Estados Unidos a buscar asilo, lo más probable es que recibirá una respuesta de rechazo porque no supo demostrar que tenía causa de asilo”, apuntó Velásquez.

“Pareciera que la respuesta del juez está planeada para que los echen (a los niños migrantes). Hay una agenda política escondida. De esta manera no tendrán derecho al asilo, (la respuesta) está estructurada para agotar lo más rápidamente posible el debido proceso y punto”, advirtió.

Velásquez dijo además que “el permitir que un niño se represente solo es negarle el debido proceso porque no tiene la asesoría de un abogado y no está preparado para un juicio político”.

La transcripción del testimonio de Weil fue publicada en la página digital de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por su sigla en inglés), una de las organizaciones que presentó la demanda.

El juez Weil aseguró que sus palabras fueron sacadas de contexto, según dijo a The Washington Post. Aunque el magistrado reiteró su punto de vista dos veces e insistió en que se puede realizar una vista oral “justa” cuando esos niños enfrentan cargos por entrar ilegalmente en el país, aunque ellos no tengan la representación o asesoría de un abogado.

Fuera de ley

“Leí consternado las palabras del juez Weil”, dijo José Pertierra, en Washington DC. “El juez no solamente está equivocado en pensar que un niño de 3 o 4 años puede representares solito en las cortes de inmigración, el juez hace caso omiso a las leyes de inmigración de este país”.

Pertierra explicó que “el caso de Elián González estableció contundentemente que solamente los padres de un niño de tierna edad pueden hablar por el niño. Hay un caso que establece que la potestad de un niño (Walter Polovchak) de 12 años a decidir, sin interferencia paternal, si quiere pedir asilo. Pero Walter tenía 12 años. Elián seis. Los niños que describe el juez Weil tienen 3 y 4 años”.

El letrado añadió que “en ninguno de esos dos casos emblemáticos, los tribunales se atrevieron a decir que el niño podía representarse sin abogado en corte. La ley presupone de que la única manera de garantizarle el debido proceso al niño es si ese menor es representado por un abogado. Eso es fundamental”.

Casos de vida o muerte

En cuanto a los casos de asilo, Pertierra dijo que se trata de procesos “de vida o muerte”, y señaló que es ‘contra intuitivo’ exigirle a un niño que se desenvuelva solito en corte, contra un fiscal que insiste en su deportación, unas leyes engorrosas y un juez que muchas veces está desinteresado en el resultado”.

“Las leyes de asilo son sumamente complicadas. El proceso legal es difícil de entender, incluso para abogados. El solicitante de asilo tiene el derecho de leer los documentos que presenta el fiscal a favor de deportarlo. ¿Cómo puede leerlos un niño de 3 años? ¿Entenderlos?”, preguntó.

Apuntó además que “el solicitante de asilo tiene el derecho de citar a testigos. ¿Cómo puede saber un niño de 3 años a quien citar? ¿Cómo puede saber que preguntarles? ¿Cómo puede defenderse contra las objeciones del fiscal? Y además el solicitante de asilo tiene el derecho de hacerle contrainterrogatorio a los testigos que ofrece la fiscalía. ¿Piensa el juez Weil seriamente que un niño de 3 años es capaz de todo eso?”

El abogado Pertierra dijo que “la única manera de garantizarle a un niño el debido proceso de ley es, primero que todo, dándole la potestad a sus padres (aunque estén fuera del país) a decidir si el niño debe pedir asilo; segundo, si el niño no tiene dinero para contratar a un abogado privado que el gobierno de los Estados Unidos pague por los servicios de un abogado de oficio y que éste abogue por los derechos de su cliente (en consulta con los padres del menor)”.

“Si las palabras del juez Weil si no fueran tan peligrosas, diríamos que son ridículas”, subrayó.

Falta de seriedad

La postura de Weil va más allá de la jurisdicción del magistrado. “Es completamente absurdo, especialmente tomando en cuenta que este juez es responsable por enseñar a los otros jueces cómo manejar los procedimientos de la corte”, dijo Matt Adams, director del departamento legal del Proyecto para los Derechos de los Inmigrantes del Noroeste, en Seattle, Washington.

“Queda claro que el gobierno no toma en serio la necesidad de asegurar que todos (los niños migrantes) reciben una audiencia que compatible con el debido proceso de la causa garantizado por la Constitución. Y recuerde que el gobierno tiene un fiscal en cada una de estas audiencias”, advirtió.

Para el abogado Víctor Nieblas, presidente de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA, por su sigla en inglés), la respuesta del juez Weil son una “locura”.

“Como Profesor de la escuela de derechos de la Universidad Loyola por mas 13 años ensenando Ley de Inmigración, le puedo decir que es irresponsable que este juez haga estos tipos de comentarios sin fundamento ni mérito. Está loco el señor si cree que niños pueden aprender Ley de Inmigración”, agregó.

Nieblas dijo además que “los tribunales han declarado que esta área de la ley es la más complicada en las leyes de Los Estados Unidos” y señaló que “es bueno saber” que la Oficina Ejecutiva para Revisión de Inmigración (EOIR, por su sigla en inglés –Cortes de Inmigración-) “se han alejado de los comentarios de este juez que está muy separado de la realidad”.

“La pregunta que se debe de hacer es cómo pueden dejar a un juez, con esta perspectiva, deba seguir decidiendo casos de inmigración que son para muchos inmigrantes asuntos de vida o muerte”, dijo Nieblas. ¿Y cuántos otros jueces hay en los tribunales de inmigración con las mismas perspectivas?”, preguntó.

Cifras alarmantes

Durante el año fiscal 2014 la Patrulla Fronteriza detuvo a 68,541 niños migrantes en la frontera sur cuando intentaban ingresar al país sin autorización. En el 2015 la cifra bajó en un 42%, pero los 20,164 arrestos llevados a cabo en los primeros cuatro meses del año fiscal 2016 (del 1 de octubre de 2015 al 31 de enero de este año) inquietan a la Casa Blanca.

En enero el Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC) de la Universidad de Syracuse, en Nueva York, reportó que las cortes de inmigración habían dictado 18,607 órdenes de deportación a niños y mujeres migrantes centroamericanos en los últimos 18 meses. Y que el 86% de los casos no tuvo representación legal.

El Departamento de Justicia dijo a Univision Noticias que “sólo un pequeño número de aquellos a quien se le ordenó la expulsión (orden de deportación) le indicó al juzgado de inmigración que estaba peticionando asilo”.

Lauren Alder Reid, un portavoz de la EOIR, , dijo en un comunicado que Weil había hablado a título personal cuando hizo esa declaración”, y que el Departamento de Justicia reconoce que los procedimientos judiciales de inmigración son más eficaces y eficientes cuando los individuos están representados” por un abogado.

Una semana después de conocidos los datos del TRAC, la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) anunció el lanzamiento de un programa que tiene como objetivo ayudar a migrantes centroamericanos a que se presenten ante una corte para que un juez decida sus futuros en Estados Unidos.

Los beneficiarios son mujeres embarazadas, lactantes y madres con hijos enfermos que padecen problemas mentales.

“Es claro que ICE (Oficina de Inmigración y Aduanas) reconoce las diferencias culturales y quiere incrementar el número de personas que están citados a la corte de inmigración para evitar las deportaciones en ausencia”, dijo en esa oportunidad Velásquez.

El plan asomó dos semanas después del lanzamiento de otro programa federal de redadas que tiene como blanco el arresto y la deportación de migrantes que no tienen caso de asilo y recibieron una orden final de deportación.

El primer fin de semana de enero agentes de ICE llevaron a cabo operativos en Carolina del Norte, Georgia y Texas donde arrestaron a 121 migrantes. Las redadas continúan.