Nuestros Barrios: Explosión de color en el West Village

El emblemático barrio sigue su ritmo frenético como referente artístico. Ahora, una nueva obra de la argentina Magda Love pasa a formar parte de la cultura del vecindario

“El West Village siempre ha sido un vecindario de artistas. Es el área bohemia por excelencia y aquí viven muchos ‘personajes’, ¿sabes?”, nos decía Armanda con una sonrisa, que permaneció durante toda nuestra charla, apoyada sobre su Fiat 500. Ella lleva viviendo en el barrio 38 años.

Esta zona del Lower Manhattan es la parte oeste de Greenwich Village -abreviado a menudo simplemente como el Village-, limitado por el río Hudson y Avenida de las Américas y compuesto por un laberinto de calles donde es fácil perderse. Y, como nos decía Armanda, tiene un tradición artística que se respira en cada esquina.

Nuestros Barrios - Greenwich Village. Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.
El auto de Armanda: Un Fiat 500, toda una joya para los amantes de los carros antiguos.

Primordialmente residencial, esta área acoge a los vecinos más variopintos, en su mayoría autores o artistas -muchos ya reconocidos- de diferentes disciplinas: músicos, actores, bailarines, escritores o diseñadores. Pero es que además fue la casa de movimientos culturales alternativos -fuente de la Generación Beat, en los años 50- y de liberación social.

El emblemático Stonewall Inn es una de las referencias culturales que acreditan el ambiente especial del barrio. Esta taberna fue nombrada monumento histórico por su papel en la defensa de los derechos de la comunidad LGTB.

Nuestros Barrios - Greenwich Village. Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.
StoneWall Inn, es un bar gay histórico, situado en el 53 Christopher St, en el West Village. Mariela Lombard/El Diario NY.
Nuestros Barrios - Greenwich Village. Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.
En el parque Christopher, donde se encuentra el monumento ‘Gay Liberation’.
Nuestros Barrios - Greenwich Village. Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.
El cartel ‘Village Cigars’ recibe a los viajeros de la línea 1 del metro, en la salida Christopher Sheridan Sq.

La aportación de Magda Love

Una de las pinceladas de arte que da forma al barrio sale ahora de las manos de Magda Marcerano -más conocida como Magda Love-, una artista argentina basada en Brooklyn, donde vive con su hijo Giuliano, de 12 años.

Magda Love es una artista “a lo grande”, no sólo porque sus obran han viajado por todo el mundo –en muchas ocasiones con ella- sino porque su especialidad son los murales y, cuanto más grandes, mejor. Ahora se encuentra ahora inmersa en uno de sus proyectos más ambiciosos: pintar una pared de 250 pies de ancho por 80 de alto) en el 16 de Clarkson Street, en pleno corazón del Village. Comenzó la obra el lunes 15 de mayo y espera tenerlo para mediados de la semana que viene.

Y aunque no es la primera vez que Magda decora las paredes neoyorquinas este proyecto puede considerarse especial, porque surge como colaboración con la escuela de secundaria City As School, a la que lleva ligada desde hace tiempo dando talleres, seminarios y trabajando con los chicos para guiar sus pasos artísticos.

Nuestros Barrios - Greenwich Village. Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.
Magda Love aprendió a usar la grúa, a la que se sube sin miedo para continuar con su trabajo desde el aire. Mariela Lombard/El Diario NY.

“Como soy madre no me ha quedado otra que tener mucho contacto con escuelas públicas y ayudo a los alumnos a buscar conceptos. Soy como una mentora. En este colegio ofrece una educación alternativa porque los jóvenes no están todo el tiempo en las aulas, hacen ‘interships’ con varias empresas o centros culturales”, nos explicaba Magda desde la cabina de la grúa que le sube a las alturas, para pintar en su particular lienzo.

Nuestros Barrios - Greenwich Village. Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.
Magda pasa largas horas en la cabina. De vez en cuando sube con un asistente pero la mayoría del tiempo sólo le acompaña su música. Mariela Lombard/El Diario NY.

Magda señaló dos ventajas principales que han hecho ser amante de los murales: su tamaño y el contacto que tienen con el público.

“Pinto obras chicas, pero me vuelven loca. Creo que es porque tengo mucha energía y lo único que puede cansarme es pintar cosas gigantes. Además creo en el poder del tamaño, obviamente hay cosas pequeñas que tienen mucho poder, pero creo que la escala es importante. También es una forma de comunicación con la gente de la calle. Con este trabajo se me han acercado los vecinos de enfrente para decirme que me ven todos los días y que me están sacando fotos desde que empecé, jajaja. Es una experiencia humana que me encanta”.

Nuestros Barrios - Greenwich Village. Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.
Magda se sube a una grúa para alcanzar la pared del edificio, que mide cerca de 60 pies. Mariela Lombard/El Diario NY.

Conseguir una pared en Manhattan para pintar no es tarea fácil. “Fue un proceso muy largo, ¡literalmente más que un parto! Las corporaciones no quieren ahora murales, están limpiando todos las paredes de Manhattan… pero Maria (la coordinadora de la escuela) y yo nos pusimos a ello y, gracias a la financiación de una amiga abogada pudimos conseguir todos los permisos después de mucha burocracia”, nos contó la argentina.

El proceso de creación tampoco es sencillo. Para alcanzar la pared, Magda se sube sola –a veces también con un asistente- a una grúa que ella misma maneja y permanece en las alturas durante horas, alejándose y acercándose del edificio para ver cómo va avanzando su trabajo. Pero aunque allá arriba esté casi siempre sola, lo cierto es que en tierra firme cuenta con el apoyo constante de varias estudiantes del centro, que le ayudan a preparar las pinturas, los botes de agua, etc. ¿Su horario de trabajo? Hasta que se queda sin luz.

Nuestros Barrios - Greenwich Village. Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.
“Aunque tengo un boceto, voy improvisando mucho sobre la marcha. Tengo diseñada el rostro de la mujer de perfil y del corazón anatómico, que es mi seña, pero luego añado cómo lo vaya sintiendo”, nos explicó Magda.

West Village de noche y de día

Otra de los “puntos fuertes” del barrio es su vida nocturna. Armanda Squadrilli, de familia italiana, nos contó cómo es vivir en una de las zonas con más ambiente de Manhattan.

“Lo bueno de esta zona es que las calles aún tienen el carácter que tuvieron hace décadas, ¡y son tan agradables! Lo malo es que los precios, que han subido en todo Manhattan, se han incrementado especialmente aquí. Además, a parte de lo emblemático del barrio, este tiene una bonita arquitectura con casas bajas; esto hace que la densidad de gente que vive aquí no sea tan elevada”, nos relataba Armanda, que es intermediaria de bienes raíces.

Nuestros Barrios - Greenwich Village. Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.
Armanda Squadrilli con su Fiat 500, frente a uno de sus sitios preferidos, la cafetería Maison Kayser, en el 326 de la calle Bleecker. Mariela Lombard/El Diario NY.

“La combinación es perfecta porque es una zona residencial tranquila pero nada aburrida. Entre semana el barrio es animado porque tiene comercios, pero el viernes sufre una transformación y se llena de gente que sale de fiesta por aquí”.

Entonces, ¿cuál es el mejor momento para visitarlo? Armanda lo tiene claro.

“Me encanta el bullicio pero mi momento preferido llega los domingos por la noche. Tengo dos perros y pasearlos cuando de repente el vecindario vuelve a la tranquilidad es una sensación maravillosa”.

Los recomendados

En el 94 de la calle Christopher se encuentra uno de los restaurantes cubanos más conocidos de NYC, el Havana Alma de Cuba sirve deliciosa cómida típica de la isla y ofrece música en directo para entretener a los comensales.

Otra buena opción para salir a cenar es The Quarter. Un restaurante local con comida casera y creativa, en el 522 de Hudson Street

Nuestros Barrios - Greenwich Village. Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.
Nuestros Barrios – Greenwich Village. Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.

Pero no todo va a ser comida.

Si decides dar un paseo por el barrio, no dejes de visitar la esquina entre las calles Bedford y Grove. Según los amantes de las series, en esta zona es donde, en la ficción, se localizaba los apartamentos que tantas veces hemos visto en la mítica serie Friends.

Nuestros Barrios - Greenwich Village. Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.

Nuestros Barrios - Greenwich Village. Photo Credito Mariela Lombard/El Diario NY.

Cómo llegar

En metro: Línea L, en 8 Ave, Línea 1 en Christopher o Houston St. También en West 4 paran las línes A, B,C, D, E, F y M.

En bus: En la calle Christopher se encuentra la estación Christopher Street PATH station. Para moverte por el barrio toma el M8 o el M20.