Más redadas no es la solución

Tenemos que enfocarnos en la crisis humanitaria de las familias migrantes

Inmigrantes luchan para evitar la separación familiar. Archivo
Inmigrantes luchan para evitar la separación familiar. Archivo
Foto: Shawn Thew / EFE

Somos un país de inmigrantes. La ciudad de Nueva York es una ciudad de inmigrantes. Y muchas de nuestras comunidades son impulsadas por los valores y el trabajo de los inmigrantes. Por eso estoy bastante perturbado y decepcionado con los reportes de redadas que serán llevadas a cabo por las Autoridades de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), cuyo objetivo es la captura y deportación de centenares de madres centroamericanas junto a sus hijos.

A los inmigrantes en la ciudad de Nueva York y en todo el país, les quiero decir: comprendo su temor y estoy con ustedes. Estas redadas no son la respuesta a ninguno de nuestros problemas.

En vez de cumplir sus objetivos de retirar a personas peligrosas e impedir que otros crucen la frontera, estas redadas sólo sirven para crear temor y angustia en las comunidades inmigrantes.

A medida que se propagaron los reportes de estas acciones de ICE a principios de este año, muchos padres en nuestras comunidades se vieron obligados a tomar decisiones dificultosas como no acudir a trabajar o no mandar a sus hijos a la escuela.

Aquellos que se oponen a una reforma migratoria humana y reflexiva, deberían tratar de imaginar lo que sería vivir con el temor de escuchar un golpe atronador en su puerta que podría marcar la diferencia entre poder trabajar para darle una mejor vida a su familia y posiblemente no verlos de nuevo.

Necesitamos tratar esta situación como la crisis humanitaria internacional que es, en lugar de enfocarnos en separar familias y deportar refugiados para que vayan a enfrentar no sólo conflictos, sino también quizás hasta la muerte. Dichos métodos utilizados por ICE ignoran las razones por cuales las familias centroamericanas están entrando a los Estados Unidos.

Estas familias vienen en busca de un refugio de la violencia y la persecución que los aflige en sus países, y continuarán buscando seguridad – así ocurran o dejen de ocurrir estas redadas. Lo que necesitamos son soluciones regionales que respondan a la violencia y a las condiciones que están impulsando a estas mujeres y a sus niños a abandonar sus hogares.

Dar la espalda a las familias que necesitan ayuda, y crear un ambiente de pánico, no son mis valores – y no son los valores que representamos como país.
A menudo digo que los inmigrantes son las personas más valientes que conozco – porque deciden dejarlo todo atrás y enfrentar lo desconocido. Ellos también merecen la oportunidad de vivir libremente y de llevar a cabo la promesa que es EEUU. Como hijo y nieto de inmigrantes, sé de primera mano los valores y sueños encarnados por familias de inmigrantes que día a día se esfuerzan por ellos, y seguiré apoyando a nuestras comunidades durante estos tiempos difíciles.

(Joe Crowley es congresista por Nueva York)