Chelsea vuelve a la normalidad

El vecindario recupera su rutina, aunque es evidente la gran presencia policial, al igual que ocurre en otras áreas residenciales de la Gran Manzana

María Aquino hablaba por teléfono con su hijo el pasado sábado en la noche cuando escuchó un fuerte estruendo. “Estaba temblando del susto. Pensábamos que el edificio se iba a caer”, dijo la mujer de 54 años, que vive en Visions at Selis Manor, un edificio para personas discapacitadas, la mayoría ciegas como ella, ubicado en la calle 23 en Chelsea, exactamente al lado de donde ocurrió la explosión que dejó  29 heridos.

Sin embargo este martes, a dos días de la explosión, la madre guatemalteca dijo estar más calmada, sobre todo por la gran presencia de uniformados en el área. “Ahora me siento más tranquila con tanta policía”, expresó Aquino, quien contó que después del incidente sufrió muchos inconvenientes, al igual que la mayoría de los vecinos del área, ya que las calles y muchos comercios permanecieron cerrados y ello no podía no hacer sus compras.

Pero la normalidad ha vuelto a este vecindario de Manhattan, donde ya fueron reabiertas todas las calles, y los negocios operan como de costumbre.

Juanita García, gerente del restaurante hispano Milanes, ubicado en la calle 25 a tan sólo dos cuadras al norte de donde explotó el artefacto en la calle 23 y dos cuadras al sur de la calle 27 donde fue hallada otra bomba que nunca detonó, dijo que ya el lunes ellos funcionaban de manera normal. “Hay que seguir, porque hay que trabajar”, expresó la dominicana.

Y aunque se sienten seguros, los vecinos y trabajadores del área que hablaron con El Diario dijeron que se mantienen más vigilantes. “Ahora cuando veo un contenedor de basura voy al otro lado”, expresó Ana Cruz, quien labora en Malibu Diner, local hasta donde llegó este martes el alcalde Bill de Blasio para dar apoyo a la comunidad.

Alcalde Bill de Blasio hace un recorrido por el edificio Selis Manor y Malibu Deli en la Calle Oeste 23 hoy Martes 20 de Septiembre. Foto Credito: Mariela Lombard / El Diario NY
Alcalde Bill de Blasio toma café en Malibu Diner en la calle 23. 
Foto Credito: Mariela Lombard / El Diario NY

El mandatario neoyorquino estuvo acompañado del comisionado de la Oficina de Manejo de Emergencias (OME)  Joseph J. Esposito y la presidenta del condado de Manhattan Gale Brewer.

Esposito dijo que aunque siempre está preocupado por sucesos de este tipo, está satisfecho con la manera que se reaccionó a la situación. “No hay ninguna ciudad en el país más preparada para prevenir y reaccionar a un ataque terrorista. Creo que lo mostramos en la calle 23 con la respuesta rápida y la manera que dos días después la calle vuelve a la normalidad—es impresionante”, dijo el funcionario.

Malibu Diner es un restaurante que abre las 24 horas del día y  a pesar del atentado nunca cerró sus puertas. “Fue un problema traer a nuestros clientes pero nos mantuvimos abiertos para que la Cruz Roja y los policías tuvieran un sitio donde comer”, dijo Boris Gacina, uno de los meseros originario de Serbia.

Aunque dijo que fue una experiencia desagradable, Gacina reconoce que las cosas ya están volviendo a la normalidad y se siente seguro en el vecindario. “Malibu ha sido el sitio más seguro en los pasados días”, indicó. Para él lo único que no era normal este martes, fue la cantidad de medios que llenaron el restaurante para tomar fotos del Alcalde.

Y a pesar que la rutina ha vuelto a Chelsea, lo que no es algo común en este vecindario y en muchas otras áreas residenciales de la ciudad, a diferencia de zonas muy concurridas como Times Square y Union Square, por ejemplo, es la inusual y numerosa presencia de uniformados con fuerte armamento, así como la alta frecuencia de patrullas del NYPD en las calles y avenidas.

La presidente de Manhattan, Gale Brewer, reconoció el trabajo de las fuerzas del orden, y dijo que “escuchando a las personas que viven y trabajan en el área, estamos muy impresionados con la respuesta de las autoridades”.