“Todo el mundo tiene derecho a saber cuándo y cuánto va a trabajar”

El Concejo analiza hoy la ley de semana laboral justa para trabajadores de restaurantes de comida rápida
“Todo el mundo tiene derecho a saber cuándo y cuánto va a trabajar”
Lorelei Salas, Comisionada del departamento de Asuntos del Consumidor, en City Hall.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

“Lo que estamos pidiendo no es un privilegio para estas personas, todo el mundo tiene derecho a saber cuándo y cuánto va a trabajar, cuánto dinero va a llevar a su casa”. Este es el primer razonamiento con el que la comisionada de Asuntos de Consumidores, Lorelei Salas, defendía el jueves en una entrevista con El Diario la propuesta de Ley de Semana Laboral Justa (Fair Workweek) para los trabajadores del sector de comida rápida. Hoy viernes esta propuesta de ley de la alcaldía de Bill de Blasio, va a ser objeto de audiencia en el Concejo Municipal.

La  legislación contempla que los empleados de estos restaurantes conozcan sus horarios con dos semanas de antelación. Además se protege a los trabajadores de cambios de último momento obligando a que se les pague una compensación adicional en el caso de que la modificación repentina del horario sea por razones que el empleador puede controlar. “Cuanto más próxima a la hora del cambio de horario se haga la comunicación, más alta será la compensación al trabajador”, explica la comisionada.

La ley, además, ayuda a aliviar la práctica del “clopening” o turnos que requieren a los empleados trabajar en un horario de cierre y apertura en la mañana siguiente sin que haya habido 11 horas de descanso.

“No se trata de prohibir el clopening sino de establecer que debe haber 11 horas entre turno y otro pero si el empleado quiere trabajar esos dos turnos seguidos se permite. Lo que se elimina es que el empleador pueda forzar al trabajador a hacerlo”, dice Salas tras considerar las largas distancias que pueden separar a los empleados de su lugar de trabajo y la necesidad de descanso.

Esta comisionada, que está a cargo de la Oficina de Prácticas y Políticas Laborales, explica que hay mucho apoyo para esta ley de Semana Laboral Justa que es necesaria en este sector que emplea a más de 65,000 trabajadores en la ciudad de Nueva York. “Muchos de ellos son inmigrantes, padres de familias y muchas mujeres que ganan salarios bajos que lamentablemente trabajan en una industria en la que hay los peores problemas de inestabilidad en los horarios de trabajo”.

Salas admite que se está empezando con el sector del fast food porque la Oficina de Prácticas y Políticas Laborales ya ha estudiado y analizado “lo que ocurre en el sector y podemos decir lo que se necesita”, pero “definitivamente estamos estudiando las prácticas de otros sectores”. “Se va analizar a otras industrias y diseñar políticas que resuelvan los problemas que haya”. La comisionada concede que esta propuesta de ley puede ser un modelo a seguir donde hay “salarios bajos y necesitan este tipo de protecciones”.

El problema de los horarios inciertos es frecuente en los restaurantes de comida rápida, “mucha de nuestra gente trabajadora está afectada por ello. Y lo que queremos es que en la ciudad todo el mundo sienta que puede planear su vida y pueda ir a la escuela, tener otros trabajos o poder cuidar de  los hijos, es algo que los trabajadores deberían tener en sus manos”.

Tras la audiencia se abrirá el proceso en el que se da la oportunidad  a la comunidad de negocios a exponer los problemas que tiene con esta ley y den sugerencias. Salas dice que siempre hay ajustes en las leyes antes de ser firmadas por el Alcalde pero explica que al diseñar la propuesta legislativa han estudiado los patrones y tendencias de trabajo “y hemos visto que la mayoría de los negocios de comida rápida puede predecir el 80% de las necesidades de turnos”. “No estamos buscando nada que sea imposible de alcanzar, queremos que sea una ley fácil de implementar y que sea fácil de asegurar que se cumple”.

 

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