¿Por qué el aguacate se convirtió en el rey de las divisas en México?

EEUU es el principal comprador del producto mexicano, es decir el 77% de la producción
¿Por qué el aguacate se convirtió en el rey de las divisas en México?

MÉXICO – Amalia Aguilar corta en cuatro partes un aguacate con tanta delicadeza que parece manipular piedras minúsculas en lugar de un alimento que le recomendó la nutrióloga a la que asiste desde que quiere bajar de peso y eliminar la grasa animal que podría a la larga generarle problemas del corazón.

“No puedo creer que ahora esté tan de moda: en el pueblo de mi mamá se caían del árbol y nadie se los comía”, señala esta ama de casa de la capital mexicana, hija de emigrante del estado de Michoacán, el estado mexicano que produce el 78% de aguacates del país que hoy mira con sorpresa cómo el fruto se ha convertido en el rey indiscutible de las divisas.

De ello dan cuenta dos secretarías del Gobierno: la de Economía, que registró un déficit en las finanzas de hidrocarburos con pérdidas por alrededor de 13, 163 millones de dólares en 2016, mientras que en ese mismo periodo el aguacate dejó ganancias netas por 2,220 millones dólares, según la Secretaría de Agricultura.

Las causas de este cambio, hasta hace poco inimaginable, son variadas: desde la decisión del Estado mexicano de importar la gasolina en lugar de producirla; el bajo costo del precio del petróleo que pasó de 90 dólares a 25 por barril en los últimos dos años; la difusión de los beneficios para la salud para el aguacate y la creciente población latina en Estados Unidos.

EEUU es el principal comprador de aguacates mexicanos (77% de la producción) por los que pagó el año pasado 1,528 millones de dólares, pero no es el único: de hecho México exporta a 31 países, entre los que destacan Japón, Canadá, España, Francia, Holanda, China y hasta Honduras y El Salvador.

“Nunca nos hemos cerrado a venderle a otros países”, explicó recientemente Juan Carlos Grayeto, de la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Aguacate de México, la responsable de la presencia de siete de cada 10 aguacates en el mundo. “Ahora mismo buscamos un puente aéreo con la península arábiga porque por barco tarda 40 días y el fruto no resiste”.

Los riesgos del “oro verde”, como se le ha llamado al aguacate, por ahora son las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio con América del Norte, para las que el presidente Donald Trump ha empujado aranceles de hasta el 35%, y no lograr consolidar las mismas ventas de volumen fuera del mercado estadounidense.

Desde otra suerte, el petróleo, que fue la principal fuente de divisas del país durante décadas,  lidia cada día con la apertura a la inversión privada y los bajos precios mientras analistas internacionales como David Knapp, economista en jefe de Energy Intelligence Group pronostica una recuperación hasta para el 2030. “Va a pasar todavía un rato para que México pueda subirse nuevamente al tren, pero el potencial está ahí”.