Exigen que guardias de Rikers Island no supervisen a menores infractores

A políticos y activistas les preocupa que transferir oficiales de ese penal a centros de detención de adolescentes exporte la cultura de violencia
Exigen que guardias de Rikers Island no supervisen a menores infractores
Unos 120 guardias de Rikers Island vigilarían los centros de menores.

En octubre de este año entrará en vigor la ley que aumenta la edad penal de los infractores en el estado de Nueva York, y defensores de los menores de 17 años, que bajo la nueva normativa no irán a una prisión de adultos, tienen una enorme preocupación: que los guardianes de Rikers Island, considerada una de las cárceles más peligrosas del país, sean transferidos a los centros de detención de menores para hacer labores de supervisión y vigilancia, y no cese la cultura de violencia penitenciaria.

Así lo manifestaron activistas y líderes políticos de la Gran Manzana durante una audiencia pública convocada este miércoles por el Comité de Justicia Juvenil, en el que se analizó la manera como la Administración de Servicios Infantiles (ACS) manejará los nuevos retos de resocialización de los menores reclusos, tras la implementación de la nueva legislación.

“Es preocupante que los guardias de Rikers vayan a supervisar a los menores y que se exporte la cultura de violencia que estamos tratando de terminar”, comentó en la audiencia el concejal Ritchie Torres, tras cuestionar al representante de ACS, Felipe Franco, quien inicialmente  dio a entender que una de las razones para mantener a algunos guardias es que se necesitan 120 oficiales y más para atender las necesidades de los adolescentes infractores, y no se podrán contratar antes de octubre.

“Es inaceptable. Esa respuesta es inaceptable”, respondió Torres ante las afirmaciones del Comisionado Adjunto de Juventud y Justicia Familiar de ACS, quien más tarde explicó que sus palabras fueron malinterpretadas y que ya están en el proceso de búsqueda y contratación. De paso aclaró que los guardianes de Rikers que sean sumados al proceso de transición, solamente vigilarán un período de tiempo a los jóvenes reclusos que vengan de esa cárcel y por ningún motivo a los menores que estén bajo el cuidado directo de la Agencia de Servicios Infantiles.

“Va a haber un período de transición y cuando ACS contrate a todo el personal que necesita, ellos no estarán”, dijo Franco, quien agregó que se estima que los guardianes de Rikers que supervisen a los menores provenientes de ese penal estarán en esa tarea dos años. “Eso va a tomar unos 24 meses y después esperamos tomar las riendas completamente”, agregó el funcionario, al tiempo que recalcó que la Ciudad todavía no ha tomado la decisión de dónde serán puestos los menores de Rikers, pero advirtió una vez más que por ley no pueden mezclarse con otros menores que están en el sistema.

Concejales Jumaane Williams y Ritchie Torres. Audiencia en el Comité de Justicia Juvenil del Concejo para discutir necesidades de menores delincuentes en centros de detención.

“Tratados como animales”

Luis Padilla, quien estuvo detenido en Rikers Island cuando tenía 16 años y hoy es activista juvenil del centro Youth Speakers’ Institute, hizo un llamado al Concejo Municipal para que encuentre herramientas legislativas que evite la presencia de los oficiales de Rikers en los centros de detención juveniles.

“Recuerdo una vez que un preso inundó la celda porque se le tapó el baño y varios oficiales llegaron con escudos, engranajes, macanas y gas pimienta. Lo golpearon y se lo llevaron como un animal de pies y manos”, recordó el joven. “No podemos permitir por nuestros jóvenes en centros de detención que se abran otra vez puertas para estos tipos de abuso. Los entrenamientos militares del Departamento de Correcciones (al que pertenecen los guardianes de Rikers) volverá a crear un nuevo Rikers en Horizons (una de las dos cárceles de menores que maneja ACS en Nueva York)”.

Luis Padilla, del Youth Speaker’s Institute .

Mercedes Reyes, de la organización Community Connection for Youth, madre de una menor de 15 años que estuvo en el sistema judicial varios meses, hizo un llamado a las autoridades locales para que no permitan agregar personal de prisiones a cuidar menores.
“Nos oponemos a que traigan a guardias abusadores y agresivos de Rikers a vigilar a nuestros menores en los centros, pues sabemos que ACS tiene la capacidad de bregar con ellos y no necesitamos que se importe la cultura de violencia y agresión en esta nueva etapa del sistema de justicia”, dijo la madre dominicana.

Andy King, presidente del Comité de Justicia Juvenil del Concejo Municipal, elogió la considerable reducción de menores en centros de detención, en buena parte, gracias al programa “Close o Home”. Esta iniciativa, aprobada por el Estado en 2012, permite que muchos menores infractores no se queden en centros carcelarios juveniles sino que pasen a una de las 24 instituciones que hay en la Gran Manzana, donde ofrecen servicios de resocialización y no punitivos.

En 2010 pasaron por el sistema de detención 5,084 menores, mientras que el número en el 2016 bajó considerablemente a 2,528 y en el 2017 a 1,979.

ACS Comisionado adjunto Felipe Franco. Audiencia en el Comité de Justicia Juvenil del Concejo para discutir necesidades de menores delincuentes en centros de detención.

“Es algo positivo (…) pero podrían explicarnos por qué si los niños de color son el 5% de la población de la ciudad por qué más del 60% de los internos son negros”, preguntó el concejal al conocer que el 64% de los jóvenes detenidos son afroamericanos y el 30% hispanos.

Muchas preguntas sin respuestas

Anthony Wells, presidente de la unión sindical 371 que representa a 19,000 miembros, entre ellos consejeros juveniles (guardias y supervisores de menores) de ACS, se mostró muy preocupado de que faltando solo unos meses para que se implemente la ley que aumenta la edad de responsabilidad penal en Nueva York a 17 años en el 2018, y a 18 años en el 2019, aún hay muchas dudas sobre cómo se dará la transición.

“Es poco realista. La implementación de Raise the Age requiere planificación cuidadosa y detallada si queremos mantener la seguridad de estos niños y del personal que los estará ayudando y transfiriendo”, comentó el líder. “Nos preocupa que no se han tomado pasos apropiados para manejar el flujo de menores de 16 y 17 años que actualmente están a la espera de ser transferidos. La necesidad de centros de detención apropiados no se ha recalcado de manera suficiente”.

Mercedes Reyes y Lissette Nieves de Community Connections for Youth. Audiencia en el Comité de Justicia Juvenil del Concejo para discutir necesidades de menores delincuentes en centros de detención.

Jóvenes que han pasado por centros de detención de menores:

  • 5,084 menores en 2010
  • 3,419 menores en 2013
  • 3,126 menores en 2014
  • 2,755 menores en 2015
  • 2,528 menores en 2016
  • 1,979 menores en 2017

Jóvenes enviados al programa ‘Close to Home’:

  • 348 en el 2014
  • 258 en el 2015
  • 238 en el 2016
  • 222 en el 2017
  • 231 en el 2018

Población carcelaria en Rikers:

8,783 reclusos en promedio se contabilizaron durante el pasado diciembre.

35 años fue el tiempo transcurrido sin que la población bajara de los 9,000 en un mes.

1982 fue la última vez que se registró una población penal por debajo de los 8,980.

21,674 fue el récord de reclusos contados en un mes en 1991.

5,000 reclusos es la meta a la que se quiere reducir la población penal para poder cerrar Rikers Island.

10 años sería el tiempo en que se estima alcanzar esa meta.