Nacho Mendoza: ¿A quién le dedica este poema de despecho?

"Ya no seremos amantes, ni confidentes, ni amigos, nada será como antes"

Nacho Mendoza: ¿A quién le dedica este poema de despecho?
Nacho Mendoza 'La Criatura'.
Foto: Universal / Cortesía Universal Music

Miguel Ignacio Mendoza, más conocido como Nacho ‘La Criatura’, es un excelente cantautor, las letras de sus temas son una verdadera poesía. Pero hace algunas horas sorprendió compartiendo unos versos que él mismo compuso y que están llenos de despecho. ¿A quién se lo dedica?

A través de su cuenta de Instagram explicó que ama la declamación, y que la heredó de su tío, Anel Donatti, a quien le encantaba verlo declamar en las reuniones familiares: “ahora en mis momentos de soledad me pongo a componer e interpretar sin melodía una pequeña historia que rime”, escribió Nacho y a continuación recitó este poema.

“Yo ya me bebí una copa del licor de tu desprecio, por eso ese día yo dije más nunca vuelvo a beber. Prefiero calmar mi sed con arena del desierto que con tu trago perverso. Ya tu trampa he descubierto, se lo que te gusta hacer… ¿Tú buscándome de nuevo?, ¿para que pase lo mismo?… No sufro de masoquismo, no va a volver a suceder. Ya no seremos amantes, ni confidentes, ni amigos, nada será como antes.

Deja de escribir al cel, me vez feliz y te cuesta aceptarlo. Me vez amando y te quieres meter, me ves tranquilo y me sigues tentando… ¿Hasta cuando? Me vez ganando y me quieres perder. Ya hiciste daño suficiente cuando te marchaste, me dejaste, te fuiste. Me abandonaste porque no querías novio cantante, porque querías una persona normal, qué tal, que la gente es estresante, que no podemos comer tranquilo en un restaurante, ni ir al cine, ni besarnos públicamente, que esa vaina no hay quien la aguante, que ese mundo, que ese ambiente, que no puedes adaptarte. Pero si ya tu desertaste, por qué regresaste”.

Nacho está felizmente casado con Inger Devera, y tiene 4 hijos: Miguelito, Diego, Santiago y Matías. Por eso sorprende esta confesión en poesía, que no aclara que tenga dedicatoria, y quizás esté inspirado en algún amor del pasado.