“Asesino” grita madre de Lesandro “Junior” a presuntos asesinos de su hijo

Los doce sospechosos de matar al joven de 15 años acuden juntos por primera vez a la Corte en El Bronx
“Asesino” grita madre de Lesandro “Junior” a presuntos asesinos de su hijo
José Muñiz, uno de los 12 acusados por el asesinato de "Junior".
Foto: Pool - Jefferson Siegel/Daily News / NY Daily News POOL

¡Asesino!, se escuchó en la pequeña sala de la Corte Suprema de Justicia de El Bronx a eso de las 10:30 de la mañana de este miércoles. Antes, un silencio sepulcral se había tomado los pocos asientos disponibles para ver a los doce sospechosos de asesinar a Lesandro “Junior” Guzmán-Feliz, quienes enfrentaron al juez George Villegas. La voz fue la de Leandra Feliz, una madre dolida y desesperada por justicia, a dos días de que se cumpla un mes de la muerte su hijo de 15 años.

La calma que la madre había mantenido durante la mañana explotó a pocos minutos del inicio de la audiencia judicial. La razón: los primeros dos presuntos asesinos en presentarse, Jonaiki Martínez Estrella, acusado de homicidio en primer grado, y Danel Fernandez, acusado de homicidio en segundo grado, se declararon no culpables.

Feliz no resistió la presión y abandonó la sala junto al padre de “Junior”, Lesandro Guzman y otros familiares que los acompañaban. Con la mirada enterrada en las baldosas de puntos negros, como si los contara, la madre caminó abrazada de sus familiares hasta un pasillo a las afueras del recinto. Al regresar, con más calma, retomó el reto de su vida: enfrentar a quienes ella asegura asesinaron a su hijo el pasado 20 de junio en un brutal ataque a machetazos a tan solo una cuadra de su casa en la sección Belmont, de El Bronx.

No se habían calmado los ánimos en la sala cuando el juez Villegas llamó a los siguientes acusados. Esta vez, José Tavarez y Antonio Rodríguez entraron a la sala esposados. Tavarez, acusado de homicidio en primer grado, con una mirada desafiante caminó a su lugar y respondió firmemente: “no culpable”, a la pregunta del juez, mientras que Rodríguez miraba fijamente a la mesa que estaba frente a él. Entre suspiros y en voz baja también respondió lo mismo, cuando escuchó que estaba acusado de homicidio en segundo grado.

José Tavarez (izq.), y Antonio Rodríguez Hernández Santiago. / Pool – Jefferson Siegel/New York Daily News

La tensión en la sala seguía subiendo a medida que avanzaban los minutos y los espacios entre una y otra acusación parecían llenar a los asistentes de nerviosismo e impaciencia. En la segunda fila de asientos, mientras la madre de “Junior” seguía a esperas del avance de la audiencia, se unían más asistentes que venían a darle un espaldarazo a la hispana. Entre ellos, una pareja entró vistiendo camisetas con la fotografía de “Junior”: Felix Feliz, hermano de “Junior” y su esposa Ion Gutierrez.

Un nuevo llamado despertó a muchos que parecían en letargo, posiblemente por el calor que hacía en el recinto, o de pronto por la impotencia de no poder expresar como se sentían. El grupo de asistentes no sobrepasaba las cincuenta personas. Muchos estaban sentados en los asientos del lado derecho, detrás de la asistente de fiscales de Distrito Morgan Dolan. Pocos se ubicaron detrás del lugar donde se presentaban los acusados.

Diego Suero, Manuel Rivera, y Danilo Pacheco, todos implicados en el caso bajo cargos de homicidio en segundo grado, también se declararon inocentes. José Muñiz, acusado de homicidio en primer grado, llamó la atención de la plenaria cuando su abogado criticó la forma como la prensa está curbiendo el tema.

Diego Suero (izq.), y Manuel Rivera. / Pool – Jefferson Siegel/New York Daily News
Danilo Pacheco. / Pool – Jefferson Siegel/New York Daily News

“Respeto a la prensa, pero pediría que solo estén reporteros de prensa escrita o que solo se compartan imágenes de los acusados que abarquen sus rostros, porque me preocupa que cada vez que son presentados, las redes sociales se inundan con videos que se han vuelto virales, y este caso estará en manos de un jurado de El Bronx”, dijo el abogado, sin embargo, el juez respondió diciendo que la prensa era bienvenida como forma de mantener un proceso transparente ante el público, pero recordó que las imágenes de los acusados no pueden mostrarles encadenados o esposados.

Luego de un descanso, Luis Cabrera Santos, el último acusado detenido fue presentado ante el juez. Cabrera fue detenido hace varios días en Connecticut, luego de aparentemente haber escapado de Nueva York, por lo que la petición de su abogado de salir bajo fianza fue negada.

 

Luis Cabrera Santos. / Pool – Jefferson Siegel/New York Daily News

Un último grupo de acusados entró ante una audiencia bastante conmocionada. Luego de que una asistente fuera sacada de la sala, tras intentar tomar una fotografía de Gabriel Ramirez Concepcion, acusado de homicidio en segundo grado.

Elvin García, y Kevin Alvarez, acusados de homicidio en primer y segundo grado, respectivamente, quienes también se declararon no culpables, sorprendieron cuando el abogado de García indicó que su cliente no aceptará ninguna entrevista con medios de comunicación mientras esté en la cárcel y criticó que algunos medios hayan compartido la ubicación del acusado, quien fue separado del resto del grupo y fue enviado a un centro de detención afuera de la ciudad de Nueva York.

El juez concluyó diciéndole que “no puedo controlar la forma como los miembros de la prensa hacen su trabajo y consiguen la información”.

Leandra Feliz, madre de Lesandro “Junior” Guzmán-Feliz tras la audiencia de doce sospechosos acusados de asesinar a su hijo.

Al finalizar la audiencia, los padres de “Junior” agradecieron a los asistentes por acompañarlos y por su apoyo en este momento tan crucial para el caso.

La madre explicó que llamó a Muñiz asesino por la forma como ingresó al recinto: “Entró bailando a la sala como si no le importara lo que hizo”. Feliz agregó que le, “grité asesino porque eso es lo que es”.

Investigación continúa

Para la fiscal de distrito Darcel D. Clark, este crimen fue “nada menos que feroz”. Clark aseguró que los acusados fueron buscando violencia y que persiguieron a Junior hasta una tienda, lo arrastraron y lo apuñalaron.

“Esta acusación es un paso temprano en el proceso de justicia penal, por lo que le pido a la comunidad que sea paciente a medida que el caso avance”, dijo Clark. “La investigación está en curso”.

Entre tanto, el comisionado del Policía James P. O’Neill aseguró que la idea de que alguien, de alguna manera piensa que cometer tal acto en la ciudad de Nueva York está bien, “es detestable”.

“Los grupos criminales siguen amenazando la seguridad pública y la calidad de vida en algunos vecindarios de la ciudad de Nueva York”, indicó O’Neill. “El NYPD se mantendrá vigilante frente a esta amenaza, pero nuestra misión depende de una gran aceptación del público al que servimos”.

O’Neill resaltó la importancia del programa de Vigilancia de Vecindarios, sobre el cual dijo que “estamos haciendo grandes esfuerzos para generar confianza y fortalecer las relaciones en todas las comunidades. Porque en cada caso, necesitamos la ayuda de todos los neoyorquinos, tal como lo vimos con las buenas personas de El Bronx, que ayudaron a hacer justicia para Junior”.

Según la investigación, el 20 de junio de 2018, los acusados, que supuestamente forman parte del grupo “Los Sures” de la pandilla “Los Trinitarios”, se reunieron en la casa de Boston Road en la casa de Diego Suero, presunto líder de “Los Sures”, para planear cometer un ataque de violencia contra otro grupo de trinitarios llamado “Sunset”. Los acusados luego viajaron en cuatro automóviles y se encontraron con la víctima, que huyó de ellos, corriendo aproximadamente cuatro cuadras hasta una bodega en Belmont, donde trató de esconderse.

La investigación asegura que después del apuñalamiento, los acusados ​​huyeron y regresaron a la casa de Diego Suero para esconder armas y proporcionar ayuda a Elvin García, cuya mano fue cortada en medio de los múltiples apuñalamientos que recibió la víctima. Jonaiki Martínez Estrella, Antonio Rodríguez Hernández Santiago, José Muniz, Manuel Rivera, Danel Fernández y José Tavárez huyeron y finalmente fueron arrestados en Paterson, Nueva Jersey el 24 de junio de 2018. Otros cinco acusados ​​fueron arrestados en el Bronx, y uno fue detenido el 9 de julio de 2018 en Connecticut, donde huyó.

Se prevee que los acusados deban presentarse nuevamente en corte el 25 de octubre.