“Por orden de Dios” fue apuñalado candidato presidencial en Brasil

Foto: @FlavioBolsonaro

Adelio Bispo de Oliveira (40), sospechoso detenido por atentar contra el polémico candidato presidencial brasileño Jair Bolsonaro, dijo que lo había apuñalado “por orden de Dios”, informó TV Globo, citando un reporte de la Policía Militar de Minas Gerais.

“En conversación con el autor, éste nos informó que salió de casa con un cuchillo de uso personal para acompañar a la comitiva y, en el momento que pudiera, atentar contra la vida del candidato” ultraderechista, dice el reporte.

Según medios locales, Oliveira estaba afiliado a un partido de izquierda, PSOL, sin embargo, la policía informó que sus motivos eran personales.

Bolsonaro fue apuñalado ayer durante un acto de campaña en Juiz de Fora, Minas Gerais, en el sureste del país. Según el último reporte vía Twitter, de su hijo Flavio Bolsonaro, candidato a Senador, su padre “pasó la noche muy bien (…) está estabilizado y será transferido” para otro hospital hoy viernes.

De acuerdo a los médicos que lo atendieron, Bolsonaro fue sometido ayer a una operación de dos horas. Descartaron una perforación en el hígado, como sostenían algunos de sus familiares, pero señalaron que tenía heridas profundas en el intestino grueso y blando, por lo que se debió proceder con una colostomía.

El diputado y ex militar de 63 años es el candidato a la presidencia por el partido Partido Social Liberal (PSL)  y actualmente marcha primero en los sondeos para la primera vuelta presidencial que se realizará el próximo 7 de octubre.

Según la encuesta más reciente, ganaría los comicios ese día si Luiz Inácio “Lula” da Silva no concreta su candidatura. El ex presidente socialista lideraba todos los sondeos con 40% pero fue declarado “inelegible” por estar condenado por corrupción en segunda instancia.

Defensor del régimen militar que rigió en Brasil entre 1964 y 1985, el discurso machista, racista y homófobo de Bolsonaro lo ha convertido en el candidato más polémico en la historia de ese país. Por ello también lidera los índices de rechazo, por lo que se estima que perdería en la segunda vuelta del 28 de octubre contra cualquier otro candidato que avance con él.