El Metro quiere imponer reglas y límites para que indigentes convivan con pasajeros

En NYC hay actualmente un récord de personas sin hogar, con más de 62 mil casos
El Metro quiere imponer reglas y límites para que indigentes convivan con pasajeros
Anarquía en el Metro de NYC
Foto: @BrettRedacted

No es fácil eliminar el complejo problema de la indigencia, pero el Metro de Nueva York quiere establecer al menos una convivencia civilizada con las personas que deambulan y duermen en sus estaciones y vagones, en un intento por poner orden en el caos subterráneo.

El presidente de New York City Transit, Andy Byford, reveló ayer una ofensiva contra los vagabundos, quienes serán retirados sólo si se acuestan ocupando varios asientos o generan conflictos con los pasajeros.

“Hay una diferencia fundamental entre que alguien entre para mantenerse abrigado y sentarse en un asiento y quedarse dormido”, dijo Byford en una reunión de la junta directiva de la MTA. “Pero acostarse a lo largo de un asiento o comportarse de manera antisocial o hacer un desastre no es aceptable”. En esos casos, los empleados deben llamar a la policía.

Byford, quien instaló docenas de nuevos gerentes de estaciones en todo el sistema el mes pasado, les ordenó tomar medidas enérgicas contra varios elementos que hacen que el Metro sea desagradable, desde el graffiti hasta el excremento de palomas y los asientos sucios.

Byford insistió en que los gerentes de las estaciones tendrán cuidado y serán considerados con los indigentes, pero que no van a permitir que afecten la comodidad de otros pasajeros. “Tenemos la responsabilidad de proporcionar a nuestros clientes un entorno seguro y agradable”, dijo, citado por New York Post.

Defensores de las personas sin hogar criticaron el enfoque de Byford, quien más tarde emitió una declaración para moderar sus palabras. “Creemos firmemente que los neoyorquinos que están sin hogar son seres humanos con problemas individuales que deben ser tratados con compasión”. Pero, agregó, “También debemos garantizar condiciones limpias y seguras… para todos nuestros clientes “.

Algunos consideran que la medida es poco efectiva, pues al sacar a los indigentes no se soluciona su problema de vivienda, enfermedad o pobreza, y volverán en breve a deambular en el Metro. “Simplemente no puedes eliminarlos y enviarlos a ninguna parte (…) Son personas sin hogar, sin recursos (…) Creo que tienes que tener un plan alternativo para las personas sin hogar”, dijo la usuaria Shelly Reynolds.

La ciudad de Nueva York tiene actualmente un número récord de personas sin hogar, con al menos 62,166 casos en las calles. A fines de marzo se informó que NYC planea gastar cerca de $1,1 mil millones de dólares en los próximos tres años para albergar en hoteles a personas sin hogar.

Al mismo tiempo, el Metro enfrenta un creciente caos que ha incidido en una baja en el número de usuarios.

En esta anarquía diaria, en el Metro han aumentado los robos, los ataques de violencia, la indigencia, la presencia ilegal de perros, las peleas físicas y/o la exposición sexual a través de masturbación masculina.

También se han reportado ataques a los empleados. A mediados de agosto MTA aceptó el pedido de los trabajadores del Metro de dotarlos con cámaras corporales para paliar el auge en los incidentes.