¿A qué hora debo comer si quiero bajar de peso?

Adelgazar no es sólo cuestión de calorías, es también cuestión de horas
¿A qué hora debo comer si quiero bajar de peso?
Una idea para bajar de peso que vale la pena probar.
Foto: Unsplash

¿Y si te dijéramos que contar calorías no es tan efectivo como contar los minutos cuando se trata de perder peso? Las horas que dedicamos a comer durante el día, alternadas con las horas que pasamos en ayuno, parecen tener gran importancia cuando tratamos de buscar la silueta ideal.

De acuerdo con un estudio de la Universidad de Surrey, en Inglaterra, las horas en las que comemos son fundamentales para lograr un peso meta. Entonces, ¿a qué hora hay que comer para bajar de peso?

Los investigadores probaron retrasar el desayuno y adelantar la cena una hora y media de nueve adultos sanos y con un peso estable. Durante dos meses siguieron esta pauta y podían comer lo que quisieran, algo que en inglés se conoce como Time Restricted Feeding (TRF). Otro grupo comió lo mismo, pero sin limitaciones horarias.

El resultado, publicado en el Journal of Nutritional Science, fue que, si los sujetos comían durante un lapso determinado del día, perdían peso, consumían menos calorías y reducían grasa, en comparación con quienes comían con cualquier horario. Además alejaban enfermedades como la obesidad y la diabetes.

Previamente, otro estudio realizado en ratones por el Instituto de Estudios Biológicos Salk encontró que si los roedores comían durante un lapso de 10 horas durante el día y ayunaban las 14 restantes, evitaban la obesidad, su hígado era más saludable, el colesterol estaba en su sitio y reducían drásticamente la inflamación corporal. Para seguir esta pauta y perder peso, tendrías entonces que cenar a las 7 pm, no comer absolutamente nada a partir de este momento, y desayunar hasta las 9 am del otro día.

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Algunas otras combinaciones que probaron fueron 9 horas de comida contra 15 de ayuno, pero al reducir el lapso para comer a 8 horas y aumentar el ayuno a 16, observaron una reducción en los problemas cardiovasculares, de tensión arterial y en la incidencia de cáncer de mama en las hembras. Un ejemplo de este horario sería cenar a las 6 pm y romper el ayuno hasta las 10 am del otro día.

El único problema con probar estos horarios de ayuno largo, de acuerdo con los participantes del experimento de TRF, es que es difícil ajustarlos a las costumbres sociales para compartir los alimentos.