De Blasio le dice sí a la legalización de la marihuana en NYC

El Alcalde presentó un reporte que examina el impacto de la posible legislación del uso recreacional de la hierba, además de incluir recomendaciones para las ganancias
De Blasio le dice sí a la legalización de la marihuana en NYC
El alcalde Bill de Blasio y la primera dama Chirlane McCray, junto con otros funcionarios electos, celebran una conferencia de prensa para pedir una legalización justa del cannabis que promueva la equidad y la oportunidad para todos.
Foto: Michael Appleton / Michael Appleton/Mayoral Photography Office

Pocos días después de que el gobernador Andrew Cuomo anunciara que la legalización de la marihuana recreativa sería una de sus principales tareas durante el próximo año, este jueves el alcalde Bill de Blasio dio un cambio de 180° grados en su postura y también declaró oficialmente, y por primera vez, su apoyo a la controvertida legislación.

El anunció se realizó en el Centro Cultural Alianza Dominicana, en el vecindario de Washington Heights en el Alto Manhattan, y no por casualidad. Parte de la posición del líder político en cuanto al tema de la comercialización legal de cannabis en la ciudad, tiene que ver con inyecciones de capital en barrios como este, donde por décadas, comunidades de color han sido las más encarceladas por el consumo de la droga.

“Estoy convencido de que podemos establecer un marco regulatorio que mantenga seguras nuestras calles, resuelva los errores del pasado y ofrezca oportunidades económicas a las comunidades más afectadas por la guerra contra las drogas“, dijo De Blasio.

El mandatario, acompañado de su esposa Chirlaine McCray, varios fiscales de distrito y otros funcionarios de su administración, al igual que activistas y miembros de organizaciones comunitarias, entregó también el informe, Un Acercamiento Justo a la Marihuana (A Fair Approach to Marijuana), en el que se detallan recomendaciones que deberían tenerse en cuenta al momento de crear la ley en Albany.

Cy Vance, Jr., Fiscal de Distrito de Manhattan, donde desde el primero de agosto se dejaron de procesar casos de posesión y consumo de marihuana, celebró la posición del Alcalde y explicó la importancia del cambio de postura.

“Lo hicimos porque nuestra investigación no encontró prácticamente ninguna razón de seguridad pública para el enjuiciamiento penal de fumar marihuana, y ciertamente no hay justificación para las disparidades raciales que vemos en estos arrestos”, dijo Vance.

Justicia para comunidades de color

Ydanis Rodríguez, concejal del distrito 10, que incluye Washington Heights, Inwood y Marble Hill, se mostró agradecido, pero criticó que haya tardado tanto en “hacerse justicia con las comunidades de color”.

“Quieren decir que están legalizando la marihuana pero ya estaba legalizada para las clases altas”, indicó el líder dominicano. “Pero bueno, agradezco finalmente su compasión. Todo esto ha sido racismo contra estas comunidades de color”.

Para el concejal, la ley debe hacer justicia en casos anteriores y “limpiar los antecedentes de miles de negros e hispanos que por décadas han sufrido las consecuencias de un arresto por algo tan mínimo. Algo que para otros ha sido normal siempre”.

Jorge Vásquez, abogado asociado de LatinoJustice PRLDEF, una de las organizaciones que más énfasis ha puesto en denunciar el “encarcelamiento injusto de hispanos”, aseguró que el anuncio es solo un primer paso.

“El reciente anuncio del alcalde De Blasio es un primer paso crítico para abordar un sistema roto, remediar los daños del pasado y proporcionar equidad. Sin embargo, debemos asegurarnos de que el plan de mercado de la marihuana de la Ciudad de Nueva York incluya la equidad para las comunidades de color como partes interesadas y no solo como empleados”, declaró Vásquez.

Entretanto, en Albany, Cuomo en una entrevista de radio aseguró que el reporte presentado por De Blasio será analizado pero enfatizó en que “la ciudad de Nueva York no puede legalizar la marihuana, Buffalo no puede legalizar la marihuana, Albany no puede legalizar la marihuana. Necesitas una ley estatal; Necesitas un marco estatal”.

“Algunos quieren poder optar, otros quieren ser opcionales. Algunos tienen ideas sobre las edades que deberían tener. Hay diferentes ideas sobre los ingresos”, recalcó el mandatario estatal. “Entonces, hay muchas, muchas preguntas. Pero ninguna ciudad o condado puede hacer una ley que sea aplicable y habrá muchas opiniones y escucharemos a todas, a cada ciudad, a cada condado, a la policía, etc., porque es muy complicado”.

Hispanos divididos

Pese a que las nuevas generaciones de hispanos en Nueva York son bilingües y capaces de moverse, tanto en el mundo anglosajón, como en el latino, son sus padres, abuelos y tíos, quienes continúan impulsando un legado más conservador. Esta división, visible en comunidades con alta población hispana, afectada en los últimos años por movimientos de gentrificación que están replanteando las fronteras de varias zonas de la Gran Manzana, también hace parte de la conversación sobre la marihuana.

Y es que, a pocos pasos del sitio donde De Blasio dio oficialmente el espaldarazo al proyecto, una familia de barberos dominicanos tiene mucho que decir sobre el tema. Tan solo basta con pronunciar la palabra “marihuana” en este sitio para que los murmullos se activen.

Christian Santelises, un dominicano de 33 años apoya la legalización de la marihuana en Nueva York.

Por un lado, Christian Santelises, de 33 años, quien, según asegura, viene consumiendo marihuana diariamente desde hace más de 15, el proyecto será positivo y obligará a los oficiales de policía a “dejar de andar intimidando a los latinos”.

“Yo estoy de acuerdo con esto porque la verdad es que de esa manera el Gobierno podrá confirmar que la gente está cosechando y vendiendo marihuana que está apta para el consumo humano”, apuntó el dominicano. “Además, muere más gente por cosas como la lechuga que por marihuana”.

Chelosky Santelises, de 57 años está en contra del proyecto. Para él, “la marihuana es una forma de controlar a nuestra comunidad”.

Pero, a su lado, su padre, Chelosky Santelises, de 57 años, interrumpe su atención a un cliente para dar un rotundo “no” a la posibilidad de que la marihuana sea legal. “No señor, a ellos no les interesa nada de nuestra comunidad, al contrario, ellos lo que quieren con esto es que nuestros jóvenes se vuelvan adictos y esto los haga perder el tiempo, de tal manera que puedan seguir controlándonos”.

Para él, un orgulloso seguidor del presidente Trump, el Gobierno Federal no debería permitir que Cuomo firme ninguna ley. “Ellos [Gobieirno Federal] va a tener que meterse en ese tema para que no lo hagan porque esto va a terminar afectando muchísimo más a nuestros jóvenes”.