Alertan que ACS falla en certificar los hogares temporales para niños

Una auditoría del Contralor municipal reveló que al 81% de esos lugares les faltaban pruebas de uno o más requisitos de certificación

Alertan que ACS falla en certificar los hogares temporales para niños
La ACS aseguró que cuenta con mecanismos de seguridad para garantizar que los hogares de acogida cumplan con altos estándares.
Foto: Shutterstock

La seguridad de los niños debe ser la prioridad cuando son colocados en hogares temporales, pero la Administración de Servicios Infantiles (ACS) estaría fallando en asegurarse que esa sea la realidad. Así lo denunció este lunes el contralor municipal Scott Stringer, al presentar los resultados de una auditoría que demuestra que el 81% de los hogares analizados presentaron alguna falla en los procesos de certificación, como falta de evidencias de que cumplieron con la capacitación obligatoria, exámenes médicos, pruebas de detección de tuberculosis o la verificación de antecedentes.

En su reporte, la Contraloría alerta que si bien ACS revisó algunas certificaciones de los hogares de acogida que ellos analizaron, lo hizo solo después de que los niños ya habían sido ubicados en esos lugares, a la mayoría de los cuales les faltaban pruebas de uno o más requisitos de certificación. La auditoría va más allá, y dictamina que a una cuarta parte de esos hogares nunca se les debió permitir que operaran sin cumplir plenamente las normas de la agencia.

Cada niño debe crecer en un hogar seguro, y los altos estándares para los menores bajo el cuidado de la Ciudad no son negociables”, indicó Stringer en un comunicado, agregando que la auditoría “demuestra que la falta de supervisión de ACS permite que funcione un sistema deficiente de cuidado de crianza, donde los niños pueden ser ubicados en hogares que no están a la altura o no satisfacen sus necesidades”.

Aunque en la auditoría se reconoce que la agencia contrata a proveedores externos para que administren los procesos de certificación de hogares de acogida, los que luego recomiendan el colocar allí a los niños, también insiste en que la ACS sigue siendo la responsable de administrar los servicios de cuidado, al considerar a esa agencia como el custodio temporal de los pequeños en esos programas de crianza.

El Contralor insistió en que lo más preocupante que reveló la auditoría es la falta de seguridad de los menores: “Lo que es peor es que ACS está desviando su responsabilidad para garantizar que los hogares de acogida sean seguros, incluso antes de considerar enviar un niño allí. ACS tiene que hacer un cambio significativo inmediatamente sobre esto”.

El reporte recuerda que para lograr la certificación, los posibles padres de crianza temporal y los hogares deben cumplir con varios requisitos previos establecidos por la Oficina Estatal de Servicios para Niños y Familias, entre los que se incluyen completar un entrenamiento especial de crianza, hacerse los exámenes médicos entre los que se incluyen las pruebas de tuberculosis, el chequeo de los antecedentes por parte del FBI y el Estado, así como un estudio del hogar. Sin embargo, según la Contraloría, en el año fiscal 2017-2018, la ACS falló en garantizar que cada hogar de crianza estuviera certificado de manera completa y correcta para cuidar a los niños, antes de que los pequeños fueran puestos bajo su cuidado.

El contralor Scott Stringer aseguró que lo más preocupante es la falta de seguridad para los niños en esos hogares temporales.

Entre los ejemplos de hogares de crianza que funcionaban sin haber pasado por los chequeos cruciales, la auditoría cuenta el caso de un lugar que no contaba con las pruebas médicas y de tuberculosis requeridas, pero que tenía niños viviendo allí desde octubre de 2013. Además, mientras que la certificación más reciente de ese hogar expiró el 6 de enero de 2017, un niño fue colocado allí tres meses después, el 4 de abril de 2017, y residió en ese hogar durante casi un año.

También se cuenta que, tras la revisión de los expediente de un proveedor de ACS, se determinó que certificó un hogar para criar a tres niños, a pesar de no contar con los permisos médicos ni las pruebas de tuberculosis, para cuatro de los cinco residentes en ese lugar, además de demostrarse que no habían realizado los entrenamientos ni tenían referencias.

ACS se defiende

En respuesta a la auditoría, el vocero de ACS, Nicholas Aguilar, indicó: “Hay importantes imprecisiones en este informe. En cualquier caso, ACS va más allá de los requisitos legales en su supervisión de hogares de acogida, y ya estamos haciendo todo lo que este informe recomienda”.

Aguilar aportó información, que demostraría las imprecisiones de la auditoría de la Contraloría, como que el informe no refleja con precisión los requisitos para certificar a los padres de crianza temporal, especialmente en lo que se refiere a los que difieren para los padres de crianza de parentesco, a los que se aplican diferentes criterios de capacitación después de la colocación de los niños en el hogar de parentesco.

Según ACS, el informe dice que la Ciudad es responsable de certificar y aprobar a los padres de crianza temporal y de verificar que los hogares de acogida hayan cumplido con todos los requisitos de certificación antes de colocar a un niño en el hogar de crianza, lo cual no es exacto. La ley estatal exige que el Estado emita la certificación y aprobación para los padres de crianza temporal y los hogares de acogida (ACS luego audita una muestra de hogares certificados para verificar que se cumple con los requisitos).

Además, la agencia asegura que a diferencia de lo que asegura la Contraloría, sí cuentan con fuertes mecanismos de seguridad para garantizar que los hogares de acogida cumplan con altos estándares. Insisten que llevan a cabo verificaciones de seguridad mensuales de cada proveedor contratado para garantizar que se visite regularmente a todos los niños y hogares de acogida.

Reiteran, además, en que producen informes de datos mensuales sobre más de una docena de indicadores clave de rendimiento, incluido el progreso de cada agencia de cuidado de crianza hacia los objetivos anuales de reclutamiento en hogares de acogida y el porcentaje de niños en cuidado en hogares de acogida de parentesco.

Lo que reveló la auditoría:

• 81% de los archivos de hogares de crianza inspeccionados para el año fiscal 2017 (89 de 110) demostraron no contar con toda la capacitación requerida, los controles médicos y los chequeos de antecedentes. Sin embargo, las referencias se completaron antes de que se certificara que esos hogares podían recibir a los niños.
• 43 de estos hogares con ‘certificación errónea’ les faltaban múltiples requisitos.
• 80 de esos hogares, del total de 89 que no cumplen con los requisitos, ya tenían niños de crianza residiendo en ellos, y más de la mitad habían estado cuidando a los niños sin evidencia adecuada de certificación durante cientos de días.
• 50% de estos hogares certificados carecían de pruebas de capacitación obligatoria y / o permisos médicos, se determinó tras una revisión en profundidad realizada por la auditoría. Más de una docena de hogares certificados no tenían las pruebas del FBI o el Estado y tampoco contaban con referencias.