Abogada de la diversidad en las empresas

Claudia Romo está comprometida con avanzar una agenda de diversidad, inclusión y equidad
Abogada de la diversidad en las empresas
Claudia Romo Edelman, fundadora de We Are All Human, una organización sin ánimo de lucro dedicada a avanzar la agenda de diversidad, inclusión y equidad.
Foto: Cortesía

Claudia Romo dice que quienes dejan su país y se establecen en otro ” tienen, ya de por sí, un espíritu emprendedor”. Esa es una de las razones que la hacen optimista en cuanto al futuro de los empresarios y profesionales hispanos en EEUU. No obstante, el avance de todos ellos depende de que las oportunidades sean reales.

Esta mexicana, que ha trabajado para la ONU, la agencia de esta organización Unicef y el World Economic Forum ha puesto en marcha una organización sin ánimo de lucro, We are all human, dedicada a avanzar la agenda de diversidad, inclusión y equidad.

A principios de año lanzó junto con otras 11 organizaciones latinas en el Foro de Davos la llamada Hispanic Promise. Se trata de un compromiso — no legal–, que asumen las grandes empresas de contratar, promover, retener y celebrar a los hispanos en sus lugares de trabajo.

Este compromiso ya ha sido firmado por decenas de empresas entre las que están Microsoft, Ernst Young, Unilever, ATT y Mars, entre otras.

Todas ellas se han comprometido a crear “un ambiente de inclusión en el lugar de trabajo y tomar acciones intencionales positivas para contratar, promover, retener y celebrar a hispanos como empleados, clientes y ciudadanos”.

Uno de los objetivos es ver reflejada en las plantilla de las corporaciones a la población del país en el que 18 de cada 100 personas son hispanas, responsables del 12% del PIB además de un poder de compra anual por parte de los consumidores de 1.7 billones de dólares. Con todo, están en ocasiones es una población infravalorada que no siempre tiene oportunidades, según explica.

Romo lamenta en especial la escasa presencia de los hispanos en la industria de la tecnología, un sector clave de futuro. “Esta es una desgracia porque si no estamos en esos sectores no vamos a poder tener crecimiento”.

El espíritu y la letra de esta Hispanic Promise se concreta en concienciar a las empresas de que su iniciativa es crucial trabajar para incluir a más hispanos en sus filas. “Las empresas  tienen que ir a escuelas y lugares con alta concentración de hispanos y enseñarles desde pequeños a codificar a desarrollar programas de computación, tienen que hacer programas de reclutamiento específicos”.

Esta organizadora está convencida de que “con el desempleo tan bajo, siendo los hispanos tan jóvenes y teniendo la inmigración tan controlada, las empresas se dan cuenta de que tienen que deben ir donde estén los hispanos para atenderles desde jóvenes, poderlos contratar y promoverles”.

Romo apuesta por el sector privado en esta integración y cree que hay alternativas, sobre todo en el sector de la tecnología, a una Universidad cada vez más cara. “Hay varias escuelas y programas muy avanzados de aprendizajes además de city colleges”, explica. Pero de nuevo cree que estos centros deben estar donde están los latinos, algo que no suelen hacer.

“General Assembly, por ejemplo, es una maravilla”, doce Romo pero lamenta que esté en Manhattan en Nueva York y no en El Bronx, donde hay una mucho mayor concentración de latinos.

¿Su sugerencia? Los centros de formación tienen que tener horarios compatibles con trabajos, programas de tres meses con horarios de 6.00 pm a 10 pm “y que cuesten 200 veces menos y es ahí donde tiene que haber cambios, en el sector privado apoyando a las escuelas, en las fuentes de entrenamiento para que tengan la mano de obra de futuro”.

Como segundo paso, considera que las empresas tienen una asignatura pendiente con la retención y promoción. “Apenas hay hispanos en posiciones senior dentro de las empresas”, describe. “Y lo que no se ve no se entiende”, dice para explicar que es importante tener diversidad y mentores dentro de las empresas en altas responsabilidades para que el resto pueda seguirlos y saber que tienen un camino.

“Si hay un vicepresidente latino en una empresa, otro latino podrá ver que él también puede serlo y querrá trabajar en esa empresa”, dice Romo. “Si no hay alguien que esté ahí para abrir la puerta a los demás es mucho más difícil avanzar para los hispanos”.

Emprendedores

También hay retos entre los emprendedores, según ve Romo.

Pero de partida es optimista y aclara que son son los que más empleo han creado tras la recesión. Romo afirma que tienen iniciativa empresarial por naturaleza pero la situación en EEUU la potencia “y nos da la posibilidad de florecer”, explica.

“Las latinas crean pequeños negocios a un ritmo seis veces mayor que cualquier otro grupo en EEUU. Es una cantidad fenomenal de emprendedores”, añade.

Pero el reto es crecer. “No todos los emprendedores cruzan el millón del dólares en ingresos, la mayoría llega a tener un máximo de tres empleados y solo cuando se cruzan ciertos umbrales como el tener más de 10 empleados se llega a tener una mayor posibilidad de sostenimiento y crecimiento”, explica.

Para ello, Romo cree que son necesarias tres cosas. La primera es un mejor acceso al capital con el que pueda haber inversión. 

La segunda es que tengan inversionistas ángeles y mentores que les abran oportunidades. 

La tercera cuestión es que se le añada al espíritu empresarial un entrenamiento para que sepan dirigir sus negocios, que sepan el ABC de lo que es necesario para que menos de ellos se caigan de frente al tropezar.

Un despertar

Al hablar de la posibilidad de que el ambiente político actual pueda disuadir el empuje latino, Romo no cede al pesimismo. “Estoy agradecida porque nos han puesto tanto el pie en el cuello que por primera vez estamos despertando y para ver que no podemos ser complacientes”.

Para Romo esta es una oportunidad para la unificación. “Los hispanos unidos son fuertes. Somos el 18% de la población pero solo en 1% de la política, el 1% de los medios, tenemos que cambiar en la forma en la que estamos representados y es gracias a este ambiente de presión que estamos despertando y vamos a lograr el cambio”.