El origen de los migrantes, de los tiempos del cerco de gallinero al muro fronterizo de acero

Los indocumentados que llegan a la frontera México-EEUU provienen de todas partes el mundo
El origen de los migrantes, de los tiempos del cerco de gallinero al muro fronterizo de acero
Foto de 1995 en la frontera de Nogales.
Foto: CHRIS WILKINS / AFP / Getty Images

La frontera entre México y Estados Unidos que desde 1848 quedó demarcada en sus 3,185 kilómetros o 1,951 millas por el Tratado de Guadalupe Hidalgo, desde Tijuana hasta Matamoros, desde San Diego hasta Brownsfield, desde el océano Pacífico hasta el Golfo de México; ha sufrido grandes transformaciones a lo largo de la historia, tanto en la infraestructura y medidas de seguridad como en la nacionalidad de los migrantes indocumentados que la cruzan.

La facilidad y la rapidez que durante la década de los 70’s representaba pasar de un país a otro, ya fuera con papeles o sin papeles, no podría compararse con las medidas de seguridad y la demora que actualmente conlleva cruzar la línea, mientras que el alambre de gallinero que delimitaba algunas zonas se ha convertido en un muro fronterizo con barrotes de acero de 30 pies de altura reforzado con avanzados instrumentos tecnológicos para su vigilancia.

Pero la frontera también ha sufrido una transformación respecto al país de procedencia de quienes intentan evadir a “la migra” para ingresar a Estados Unidos al no poder hacerlo por la vía reglamentaria.

Hasta la década de los 80’s casi la totalidad de los que cruzaban sin papeles “al otro lado” eran mexicanos, pero poco a poco fue llegando a la frontera el éxodo centroamericano que provocaron las guerras civiles en El Salvador y Guatemala, también empezaron a notarse unos cuantos de Colombia, Venezuela, Ecuador y Cuba.

Y también muchos procedentes de China, aunque la presencia de chinos en la región norteña de México es mucho más antigua.

A partir del 2000, y todavía durante los últimos años de la década de los 90, se documentaron casos de ciudadanos iraquíes que huyeron del régimen de Saddam Hussein, quienes en grupo contrataban los servicios de “polleros” o “coyotes” para entrar a Estados Unidos.

En la segunda década del milenio llegaron miles de haitianos que buscaban asilo en Estados Unidos tras la devastación que dejó el terremoto de 2010 en el país caribeño, aunque muchos de ellos se quedaron a vivir en la ciudad fronteriza de Tijuana.

Luego surgió el fenómeno de la movilización en masa cuando hace un par de años empezaron a llevarse a cabo las “caravanas migrantes” que han protagonizado miles de refugiados hondureños, salvadoreños y guatemaltecos, quienes obligados por la violencia y la pobreza que padecen en sus países han llegado a esta frontera en busca de asilo.

En la actualidad los centroamericanos se han convertido en la imagen del indocumentado que llega a esta frontera, aunque en el último año se ha registrado que la procedencia de quienes intentan cruzar hacia Estados Unidos sin papeles no se limita a una región o continente.

El migrante que llega al norte de México proviene de diversos lugares alrededor del mundo, de países que nunca antes habían llegado como Pakistán, Sri Lanka o Turquía.