Entrenan a civiles para documentar casos de abuso policial en el Subway

Grupos de ‘CopWatch’ enseñan cómo grabar acciones violentas de oficiales, tras el aumento de 500 nuevos uniformados
Entrenan a civiles para documentar casos de abuso policial en el Subway
El fin de semana se desplegaron a los ‘CopWatch’ en el Subway en El Bronx, Manhattan, Queens y Brooklyn.
Foto: Justice Committee (JC) / Facebook / Cortesía

Con la incorporación de unos 500 nuevos policías de tránsito al Subway de la Gran Manzana, organizaciones civiles están alertando de la posibilidad de un aumento en los casos de brutalidad policial, y por ello el pasado fin de semana iniciaron una campaña para entrenar a los pasajeros y convertirlos en ‘CopWatch’, y así grabar cualquier acción violenta que protagonicen los uniformados.

Además de la incorporación de esa fuerza, los activistas también destacan como posibles fuentes de abuso policial la puesta en marcha del programa ‘Subway Diversion’ por parte de la Alcaldía, mediante el cual el  Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York (NYPD) destacará a oficiales en las estaciones del metro para instar a los desamparados que violan las reglas de la MTA, como no pagar el pasaje o dormir en los vagones, a abandonar las instalaciones y evitar así recibir una citación civil.

El pasado sábado una coalición de organizaciones desplegó a los ‘CopWatch’ en estaciones del Subway en El Bronx, Manhattan, Queens y Brooklyn, para que entrenaran a los neoyorquinos que a diario usan el masivo sistema de transporte público, para monitorear y documentar los casos de violencia policial, y, además, educarlos sobre los presuntos peligros que conllevará la incorporación de la nueva fuerza policial.

“Por primera vez organizamos los  entrenamientos CopWatch en el Subway el año pasado cuando Cuomo anunció su plan para agregar 500 nuevos policías de la MTA”, dijo la representante del Comité de Justicia, Simone Gamble, agregando que ahora, “con esos policías golpeando nuestro sistema de tránsito y la expansión del programa coercitivo del alcalde De Blasio, ‘Subway Diversion Program’, es más importante que nunca que activemos a los neoyorquinos para protegerse unos a otros”.

Caso que causó indignación

El rechazo a una mayor presencia policial en el Subway aumentó el pasado noviembre, luego que el arresto de una hispana que vendía churros en una estación del Subway en Brooklyn fuera captado en video, y luego de su publicación en Twitter se hiciera viral. En las imágenes se ve a la mujer llorando, mientras cuatro oficiales intentan quitarle su mercancía para luego detenerla.

Y es eso lo que las organizaciones buscan enseñarle a los civiles, que cuando estén frente a una situación similar, que consideren es un caso de abuso policial, lo graben con sus teléfonos para luego tener evidencias. Los primeros cinco grupos de ‘CopWatch’, compuestos por entre cinco a siete integrantes cada uno, ‘patrulló’ el pasado 1 de febrero las estaciones de las líneas A, C, E, 4 y 6, todos los condados a excepción de Staten Island, para un ‘mini-entrenamiento’ a los pasajeros sobre las mejores formas de documentar, de manera segura y más efectiva posible, los incidentes con policías.

“Con el aumento del número de policías en los trenes subterráneos, es más importante que nunca que las personas sepan y comprendan que tienen el poder de hacer algo sobre la vigilancia excesiva a las comunidades marginadas”, dijo Emily Batista, miembro de la organización Igualdad para Flatbush. “Los entrenamientos de CopWatch pueden ayudar a las personas a sentirse lo suficientemente seguras para documentar el acoso y la interacción policiales y, en última instancia, mantenerse seguros entre sí”.

En diciembre pasado la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) aprobó un plan del gobernador Andrew Cuomo para desplegar a medio millón de nuevos policías de tránsito, a un costo de $250 millones de dólares. A eso se unió un anuncio del Alcalde de la Gran Manzana, durante el mismo mes, sobre la expansión del programa ‘Subway Diversion’, una iniciativa que busca reducir el número de personas desamparadas que buscan refugio dentro del sistema de transporte subterráneo.