Caso Vanessa Guillén: asignan equipo especial para investigar denuncias de acoso y abuso sexual en Fort Hood

En el 2018, las agresiones sexuales en las Fuerzas Armadas estadounidenses aumentaron en una tasa de casi 38%

Caso Vanessa Guillén: asignan equipo especial para investigar denuncias de acoso y abuso sexual en Fort Hood
Una de las entradas de la base militar texana de Fort Hood.
Foto: EFE

El Comando de las Fuerzas Armadas del Ejército de Estados Unidos envió a un Inspector General a la base militar Fort Hood, Texas, a principios de semana para examinar el Programa de Prevención y Respuesta de Acoso y Abuso Sexual (SHARP) en medio del revuelo público causado por la desaparición de la soldado Vanessa Guillén.

La persona asignada al llamado “Great Place” (Gran Lugar) – la base más poblada del Army- realizará la evaluación junto a un equipo a pedido de los líderes séniors de III Corps y Fort Hood, indica un comunicado de prensa subido este miércoles a la página web de prensa del espacio militar.

Los siete inspectores que permanecerán en el fuerte desde el 30 de junio hasta este viernes, 3 de julio, se enfocarán en tres objetivos y deberán presentarle recomendaciones a los encargados de la base.

Los tres objetivos

1. Examinar la implementación del programa SHARP en Fort Hood.
2. Evaluar si el ambiente en el espacio es de apoyo a los soldados que reportan incidentes de acoso y abuso sexual.
3. Identificar cualquier problema sistémico potencial en el programa SHARP en Fort Hood, así como cualquier limitación de recursos.

Primera conferencia de prensa

Este miércoles también el equipo de prensa de Fort Hood convocó mediante su página web a una conferencia de prensa este jueves, a las 2 p.m., para contestar preguntas sobre el curso de la pesquisa del caso Guillén que lidera el Comando de Investigación Criminal del Ejército de EEUU (CID).

Los medios interesados tenían hasta las 10 a.m. de hoy para requerir el ingreso a la base.

Al momento, la entidad militar se ha limitado a ofrecer datos inconclusos sobre el caso y la investigación por medio de comunicados de prensa y algunos videos en redes.

Los anuncios de las autoridades militares surgieron el mismo día en que la familia Guillén y su abogada Natalie Khawam indicaran desde Washington D.C. – a donde fueron a solicitar que se inicie una investigación desde el Congreso sobre el caso- que creen que los restos hallados por el río León en el condado Bell corresponden a Vanessa.

Los resultados de las pruebas forenses tomarían entre 48 a 72 horas, de acuerdo con Khawam. El reporte sobre el hallazgo se dio la tarde de este martes.

En el mismo intercambio con los medios, Khawam identificó a Aaron David Robinson como uno de los señalados por acosar sexualmente a Guillén. El oficial se suicidó el martes cuando iba a ser arrestado por agentes que investigan el caso de la desaparición de la joven de 20 años.

Antes de su desaparición, Vanessa le confesó a su madre, Gloria Guillén, que estaba siendo acosada por un sargento. Sin embargo, la soldado de origen mexicano no presentó una denuncia formal por supuesto temor a represalias.

Estadísticas sobre acoso sexual en las Fuerzas Armadas

Según reportes de prensa en mayo de 2019,  las agresiones sexuales en las Fuerzas Armadas estadounidenses aumentaron en una tasa de casi 38%.

El informe publicado por el Departamento de Defensa es el primero que refleja un aumento significativo en casos que involucran a mujeres soldados.

El documento detalla que unos 20,500 miembros de esos servicios experimentaron “contacto sexual no deseado” en 2018, un aumento significativo de 14,900 en comparación con la encuesta previa realizada por Ejército en 2016.

La evaluación para el que se encuestó tanto a hombres como a mujeres del Ejército, la Marina, la Fuerza Aérea y la Infantería de Marina, establece como “contacto sexual no deseado” desde tocamientos hasta violaciones.

De acuerdo con los datos disponibles en el reporte, las mujeres entre 17 y 24 años de edad tienen el mayor riesgo de sufrir una agresión sexual mientras se encuentran en servicio activo.

Las estadísticas, además, señalan que un 62% de las agresiones sexuales más graves involucró el uso de alcohol por parte de la víctima y / o del presunto atacante, y la gran mayoría de las atacadas conocía a su agresor.

En ese momento, el secretario de Defensa en funciones, Patrick Shanahan, indicó, mediante una carta, al alto mando en la agencia sobre medidas adicionales que el Pentágono debería tomar para tratar de reducir un problema de años.

“Para decirlo sin rodeos, no estamos cumpliendo con los estándares y expectativas que tenemos para nosotros mismos o para los demás. Esto es inaceptable”, escribió Shanahan en la carta que cita la cadena CNN. “No podemos evitar enfrentar el desafío de frente. Debemos, y lo haremos, hacerlo mejor”.

Posteriormente, en una audiencia ante la Cámara de Representantes, Shanahan dijo que iba a “criminalizar” como un delito independiente el acoso sexual dentro de las Fuerzas Armadas.

Se desconoce el rumbo que tomó este plan.

El Departamento de Defensa lanzó, en el 2019, el Plan de Acción para la Prevención en un intento por reducir  y acabar con los incidentes de acoso y abuso sexual en la institución.

En el reporte de ese mismo año, divulgado en abril pasado, el sondeo arrojó que  el número de agresiones sexuales reportadas incrementó en un 3 % en comparación con el 2018.