“Ya ha pagado un alto precio”: víctima de racismo en Central Park no apoyará acusación criminal contra la agresora

El caso contra Amy Cooper carece del elemento clave: la cooperación de la víctima

Cooper vs Cooper: mujer grabada en actitud histérica
Cooper vs Cooper: mujer grabada en actitud histérica
Foto: captura @melodyMcooper / Cortesía

Poco después de que Amy Cooper fuese acusada el lunes de informar falsamente un incidente en Central Park, la alegada víctima del ataque racista, Christian Cooper, dijo que no cooperará con la investigación del fiscal de distrito de Manhattan.

“El caso contra Amy Cooper carece del elemento clave: la cooperación de la víctima”, tituló ayer The New York Times, citando a la supuesta víctima, quien grabó a la mujer blanca cuando llamaba a la policía para reportarlo como “un hombre negro” que la amenazaba a ella y a su perro.

El video grabado por Christian Cooper cuando se acercó a Amy Cooper -irónicamente ambos comparten el mismo apellido- para pedirle que colocara una correa a su perro como exige la ley en el parque, se convirtió en viral el mismo 25 de mayo (Memorial Day). Al momento suma más de 44 millones de reproducciones.

Ayer, Christian (57) le dijo a The New York TImes que Amy (41) ya ha sufrido lo suficiente desde el incidente de mayo que destruyó su carrera y reputación.

Ella ya ha pagado un alto precio”, dijo Christian al periódico, refiriéndose al cargo penal. “¿Eso no es suficiente para disuadir a otros?”

El ávido observador de pájaros agregó: “Traerle más miseria simplemente parece demasiado”.

“Entonces, si el fiscal de distrito siente la necesidad de presentar cargos, debería presentar cargos. Pero él puede hacer eso sin mí”, dijo, y agregó que están en juego principios más grandes.

Josie Duffy Rice, abogada y activista de The Justice Collaborative, comentó en la misma onda de la víctima: “Pregúntese qué cargos criminales pueden hacerle a Amy Cooper que aún no se hayan hecho (…) Hizo algo absolutamente horrible y perdió su trabajo, su perro, su vida personal estuvo en la primera plana del periódico…“.

Este caso reabrió el siempre vigente debate del perfil racial (racial profiling) en Estados Unidos, avivado además por la muerte, ese mismo día, de George Floyd (46), en medio de un flagrante abuso policial en Minneapolis.