Mujer murió de 8 balazos al quejarse de fuegos artificiales ilegales, siguiendo consejo del presidente de Brooklyn: “dialogar y no llamar a 911”

Fue atacada dos veces en un plazo de tres días: sobrevivió, pero murió una semana y media después

Shatavia Walls murió baleada en una aparente discusión vecinal por el uso ilegal de fuegos artificiales en Brooklyn (NYC).

Walls, de 33 años, supuestamente siguió el consejo del presidente del condado (D), Eric Adams, para que los neoyorquinos resuelvan las disputas de vecino a vecino en lugar de llamar al 311 ó 911, pero terminó abatida a tiros en dos ocasiones este mes, según la versión de su madre, Helen Testagros.

La víctima fue baleada en un complejo de viviendas públicas de East New York el 7 de julio, simplemente por pedirles a unos pirómanos que dejaran de encender petardos cerca de un grupo de niños que jugaban, en medio del caos de fuegos artificiales que se he venido causando incidentes por toda la ciudad. Estuvo hospitalizada diez días, hasta morir el pasado viernes 17.

“Ella vio las noticias. Sí, lo escuchó”, dijo el domingo la señora Testagros al New York Post, refiriéndose al consejo de Adams de no llamar a NYPD. “Probablemente estaba en el fondo de su mente”.

En medio de las crecientes quejas de detonaciones ilegales de fuegos artificiales, Adams dijo el 21 de junio que la gente debería hablar con sus vecinos, en lugar de llamar a las autoridades y arriesgarse a una respuesta policial “dura”.

Pero Testagros dijo que tomar ese enfoque implica arriesgar la vida. “No es una buena idea. No sabes a quién te estás acercando (…) Estos muchachos ya no son respetuosos... Son más despiadados “.

Walls visitaba a sus familiares en los edificios Pink Houses de NYCHA, cuando se preocupó por un grupo que lanzaba fuegos artificiales en un patio de recreo, mientras los niños jugaban a pocos metros de distancia, dijo Testagros.

El primer incidente fue el 4 de julio. Ese día se produjo una “pelea” y uno de los pirómanos persiguió a Walls al edificio de su madre, sacó un arma y disparó una vez, según Testagros.

Esa bala erró a Walls y ella pudo recoger la carcasa y la licencia de conducir del presunto pistolero, quien la perdió mientras huía.

Walls llamó al 911 para denunciar ese primer ataque y proporcionó a la policía el nombre, la dirección y la descripción física de su presunto agresor. Se trata de un presunto pandillero que aún no ha sido identificado públicamente ni acusado.

Tres días después, el 7 de julio, Walls y su amigo Kelvin Hernández nuevamente le pidieron a un grupo que encendía petardos que se retiraran del patio de juegos, alrededor de las 8:30 p.m., según fuentes policiales.

Ese grupo no incluyó al hombre que le había disparado previamente a Walls, pero de nuevo alguien la persiguió tiroteando.

“La estaba persiguiendo, saltando sobre las puertas, disparando”, dijo la madre. “Se acercó… Ella estaba en el suelo. Y siguió disparando” hasta que el arma se quedó sin balas.

Walls, un ayudante de salud en el hogar y bedel que trabajaba en el Terminal de Autobuses de la Autoridad Portuaria, fue herida ocho veces, pero al principio sobrevivió.

Tanto ella como Hernández, quien también recibió un disparo, fueron hospitalizados e identificaron al atacante ante NYPD.

Mientras Hernández se recuperaba, Walls sucumbió a sus heridas la noche del viernes en el Hospital Brookdale.

Desde junio, algunas ciudades del país, incluyendo NYC, han reportado incendios y heridos en una racha de explosiones ilegales de petardos, que algunos asocian con el ocio de la cuarentena y otros con protestas raciales.

En el caso de Walls, el asesino del 7 de julio y el primer atacante de tres días antes permanecen prófugos. Quien posea información debe llamar a 1-800-577-TIPS (8477) y en español 1-888-57-PISTA (74782). También a través de la página crimestoppers.nypdonline.org o por mensaje de texto a 274637 (CRIMES), seguido por TIP577. Todas las comunicaciones son estrictamente confidenciales.