5 alimentos que ayudarán a combatir infecciones por bacterias, virus y otros gérmenes

Vía tópica u oral, algunos alimentos tienen poder antimicrobiano, antifúngico y antiviral

La miel tiene actividades antimicrobianas y favorece la cicatrización.
La miel tiene actividades antimicrobianas y favorece la cicatrización.
Foto: Shutterstock

La medicina tradicional ha usado desde hace mucho tiempo plantas y productos naturales como remedios naturales para combatir distintos tipos de enfermedades causados por virus, hongos y bacterias.

Científicos han analizado una amplia variedad de alimentos a los que se les atribuyen propiedades curativas contra las infecciones y ha comprobado que algunos de ellos sí tienen efectos antimicrobianos, antifúngicos y antivirales. Aquí cinco ejemplos:

Miel

La miel ha sido usada desde hace miles de años contra diversos males, entre ellos inflamaciones, infecciones estomacales, en la garganta, heridas y quemaduras.

Estudios han comprobado que la miel tiene actividades antimicrobianas contra organismos resistentes a los antibióticos y que favorece la cicatrización. Su mecanismo se ha relacionado con la producción de peróxido de hidrógeno, su bajo nivel de pH y alto contenido de azúcar (alta osmolaridad) que es suficiente para dificultar el crecimiento de microbios.

Debe aplicarse directamente sobre la herida o la parte infectada. En cuando a infecciones estomacales, cuando se toma por vía oral en su forma pura sin diluir, esta miel puede ayudar a acelerar la recuperación de tales infecciones.

Las mieles producidas localmente poseen mejor actividad antibacteriana comparable a las mieles comerciales.

Ajo

Foto: Karolina Grabowska/Pexels

La actividad antibacteriana del ajo se atribuye ampliamente a la alicina.

Históricamente, se cree que Louis Pasteur describió el efecto antibacteriano del ajo en 1858 por primera vez, aunque no hay referencias disponibles.

Diversas investigaciones han demostrado que el ajo es efectivo contra una gran cantidad de bacterias resistentes a la acidez. Estas incluyen Salmonella, Escherichia coli Staphylococcus aureus, Mycobacterium y Helicobacter.

Canela

Foto: Daria Shevtsova/Pexels

Los compuestos en la canela tienen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, antidiabéticas y antimicrobianas.

El aceite de canela puede ayudar a tratar algunos tipos de infecciones por hongos. Un estudio de laboratorio encontró que el aceite de canela era efectivo contra un tipo de Candida que afecta el torrente sanguíneo.

La canela también puede ayudar a curar heridas, gracias a sus fuertes propiedades antibacterianas. Un estudio de probeta encontró que el aceite de canela ayuda a proteger contra las bacterias resistentes a los antibióticos. 

Cabe mencionar que los estudios usaron aceite de canela, que es más concentrado que el polvo de canela, del cual no se tiene evidencia que surta el mismo efecto.

Jengibre

Foro: gate74/ Pixabay

El jengibre inhibe el crecimiento de diferentes bacterias, hongos y virus.

La mayoría de los dolores de garganta son causados ​​por virus. Esto incluye resfriados comunes, gripe y mononucleosis. Los medicamentos para el resfriado no pueden matar los virus. Sin embargo, investigaciones muestran que el jengibre promueve la respuesta inmunitaria para matar virus.

Para combatir los virus es más efectivo si se consume fresco que seco. Como sucede en el caso del Virus sincitial respiratorio humano (HRSV).

Tomillo

Foto: Photosforyou/Pixabay

El tomillo es usado para combatir infecciones bacterianas y fúngicas. Se ingiere en infusiones, aceite o se aplica directamente.

En un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México se encontró que el extracto de tomillo inhibe al 100% el crecimiento de cepas bacterianas como Escherichia coli ATCC25922, Salmonella sp-2, Shigella sonnei-2, Shigella flexneri-1 y Shigella flexneri-2

El tomillo tiene una mejor actividad que el cloranfenicol y la trimetoprima en todas las cepas bacterianas. Incluso la trimetoprima no es eficiente contra Shigella sonnei-2, tan sólo muestra una actividad del 30 por ciento comparada con la que muestra el tomillo.