Trump quiere ordenar $300 mil millones en fondos de préstamos de la Fed para cheques de estímulo; el Congreso debe decidir

El presidente no tiene poder en ley para esa asignación y está sujeto a las disposiciones del Congreso
Trump quiere ordenar $300 mil millones en fondos de préstamos de la Fed para cheques de estímulo; el Congreso debe decidir
El presidente ha firmado varias órdenes ejecutivas para atajar la crisis económica por coronavirus.
Foto: JIM WATSON / AFP / Getty Images

A principios de septiembre, el presidente Donald Trump dijo que pretendía autorizar el desembolso de $300 mil millones de dólares sobrantes de un programa de préstamos por coronavirus de la Reserva Federal (Fed) para una segunda ronda de cheques de estímulo.

“Nosotros tenemos $300 mil millones en una cuenta que nosotros no necesitamos”, indicó el presidente en una conferencia el pasado 4 de septiembre. “Sería una cosa muy apropiada liberar (ese dinero) para los estadounidenses y estoy dispuesto a hacerlo”, argumentó.

Trump no especificó la procedencia exacta de los fondos. Sin embargo, un oficial de la Casa Blanca indicó, posteriormente, que eran parte de un fondo que el Congreso estableció en el Departamento del Tesoro para apoyar programas creados por la Reserva Federal para combatir los efectos económicos de la pandemia.

El reporte de Bloomberg especifica que no hay mucha demanda por esos incentivos, particularmente el programa “Main Street” para pequeños y medianos negocios. La Comisión de Supervisión del Congreso, un panel que vela la respuesta del Tesoro y de la Fed a las necesidades como resultado de la crisis sanitaria, reportó el mes pasado que los prestamistas habían emitido pagos que totalizan unos $470 millones de más de $600 mil millones disponibles en el pote.

Sujeto a la acción del Congreso

Pero, la viabilidad de que esos fondos sean redirigidos para cheques de estímulo es básicamente imposible. El presidente está sujeto al Congreso de Estados Unidos para darle paso a este tipo de medidas fiscales.

De hecho, Trump lo reconoció en su alocución, aunque de manera muy somera.

“Ahora, nosotros tenemos $300 mil millones en una cuenta que no usamos, $300 mil millones. Y nosotros estamos dispuestos a usarlos. Yo estaría dispuestos a liberarlos, SUJETO AL CONGRESO, y usarlo como dinero de estímulo, e iría directamente a los estadounidenses.  Así que nosotros tenemos $300 mil millones asentados en una cuenta que no necesitamos porque las cosas van muy bien en la economía”, insistió en el intercambio con los medios.  

Cabe señalar, sin embargo, que sin la mediación del Congreso, el presidente redirigió mediante orden ejecutiva fondos de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias (FEMA) para pagos extra por desempleo de $300 semanales en vista del tranque en la Legislatura federal por un nuevo paquete de estímulo. Esos fondos apenas están empezando a ser distribuidos por los estados que participan del programa nombrado “Asistencia de Salarios Perdidos” (Lost Wages Assistance, LWA).

Nueva propuesta bipartidista para cheques de estímulo

En medio de la incertidumbre por una segunda ronda de pagos a individuos y familias,  un grupo bipartidista de congresistas presentó ayer un nuevo plan de estímulo económico de $1.5 billones de dólares que incluye una segunda ronda de cheques para las familias, luego de que funcionarios de la Casa Blanca y del gabinete del presidente no pudieran llegar a un acuerdo con líderes demócratas para retomar las negociaciones.

Cincuenta republicanos y demócratas de la Cámara de Representantes, que se autodenomina Problem Solvers Caucus (o Grupo de los que Resuelven), trabajó en la propuesta durante las últimas seis semanas.

Aparte de cheques adicionales de $1,200, el plan nombrado Marcha hacia un terreno común, incluye $500,000 millones de dólares para los estados y gobiernos locales para dinero extra semanales desempleo, así como asistencia para pequeñas empresas y para el pago de la renta.

“Le hemos informado de nuestras negociaciones a la Casa Blanca, tenemos una política de no dar sorpresas. Ellos quieren un acuerdo, reconocen que el trabajo no está terminado, quieren retomar las negociaciones”, dijo el representante republicano Tom Reed.

Pero, de nuevo, no hay certeza de que el plan sea aprobado. Si para el 12 de octubre, los miembros del Congreso no llegan a un acuerdo para la aprobación de nueva legislación, los estadounidenses tendrán que esperar hasta pasadas las elecciones para nuevos pagos directos.

El 12 de octubre, los congresistas inician un nuevo receso que se extiende hasta el 9 de noviembre.