Cómo funciona la dieta emocional para bajar de peso

La dieta emocional exige tener medidas nuestra ira e inseguridad

Cómo funciona la dieta emocional para bajar de peso
Tratar de controlar las emociones negativas puede ser beneficioso para controlar el peso.
Foto: Shutterstock

Para cumplir nuestra meta de adelgazar podemos recurrir a medios convencionales, pero estos no siempre nos permitirán cumplir el objetivo. Si esto ocurre, puede que aplicar una dieta emocional sea la estrategia que nos permita conseguir la figura que deseamos.

Bioguía informa que la dieta emocional es un enfoque que da importancia al manejo de las emociones para bajar de peso, y que nos permitirá perder algunos kilos de más siempre que logremos trabajar sobre las emociones que podrían provocar el sobrepeso. A continuación hablaremos más sobre ello.

¿Qué es la dieta emocional?

Dieta
Las emociones pueden influir en el aumento de peso. Fuente: Pixabay

La dieta emocional es un régimen de adelgazamiento que fomenta el manejo de emociones que provocarían el incremento de peso corporal. Esta estrategia puede utilizarse cuando las causas del sobrepreso están asociadas a otros factores.

La idea detrás de esta dieta es que, de vez en cuando, las personas comemos por un impulso emocional en lugar de una auténtica sensación de hambre. Cuando esto pasa es probable que comamos en grandes cantidades, lo que es perjudicial en términos de grasa y calorías acumuladas.

¿Qué sentimientos provocan el sobrepeso?

En la dieta emocional hay dos sentimientos que debemos tener controlados para que no influyan sobre nuestro apetito: la inseguridad y la ira.

Por un lado, la inseguridad puede llevar al cuerpo a replegarse sobre sí mismo y protegerse de un mundo con el que no se siente cómodo.

En ciertas ocasiones, el cuerpo se puede poner “rígido”, pero también hay situaciones en que el cuerpo “pide” el consumo de alimentos especialmente calóricos para así crear capas de grasa con las que pueda sentirse protegido.

Emociones
Trabajar en nuestra autoestima es importante para mantener buena salud. Fuente: Shutterstock

Por su parte, la ira responde a una situación o acción que genera malestar y donde comúnmente no es posible o viable expresar el enfado provocado. En estos casos, una de las maneras que el cuerpo tendría a su disposición para lidiar con este sentimiento sería el consumo de alimentos muy calóricos.

¿Cómo realizar la dieta emocional?

La dieta emocional pide de nosotros tener un mejor manejo de nuestras emociones, y esto es más fácil si en primer lugar trabajamos nuestra confianza y autoestima. Eliminar o reducir nuestra ira es otra acción que también es útil de aplicar dentro de este régimen.

Por un lado, las expresiones negativas que usamos sobre nosotros mismos pueden ser cambiadas por expresiones positivas en que demos cuenta de nuestras propias capacidades. Dichas expresiones pueden estar orientadas a que podamos desarrollar una mejor imagen de nosotros mismos.

Respecto a la ira, uno de los modos más sencillos y a la vez más difíciles de trabajar sobre ella es simplemente dejar pasar los pensamientos negativos. Por ejemplo, cuando pienses en algo que te haga sentir mal, intenta no quedarte en ese sentimiento, sino pasar a algo que te lleve a sentirte mejor.

Cabe decir que aplicar una dieta emocional no debería ser lo primero que hagas si quieres bajar de peso. Mas bien, es una estrategia que puedes reservar como último recurso en caso de que los medios convencionales no te den los resultados que esperas.

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