Michelle Obama reconoce que aceptó reunirse con Melania Trump “por el bien del país”; pide avanzar en transición

La exprimera dama demanda respetar el resultado electoral y avanzar con el cambio de gobierno

Michelle Obama reconoce que aceptó reunirse con Melania Trump “por el bien del país”; pide avanzar en transición
Michelle Obama y Melania Trump en 2016.
Foto: Kevin Dietsch-Pool / Getty Images

En un inusual mensaje sobre la política nacional, la exprimera dama Michelle Obama ha puesto varios puntos sobre las íes, incluyendo lo deshonesto que resulta para un perdedor no aceptar la derrota electoral, en referencia al presidente Donald Trump, afectando el proceso de transición de gobierno.

La confesión de la esposa del expresidente Barack Obama incluye su molestia con el actual mandatario por difundir “mensajes racistas” en contra de su esposo, algo que ella hizo a un lado “por el bien del país”, para reunirse con Melania Trump en 2016, tras el trunfo del republicano.

“Tengo que ser honesta y decir que nada de esto fue fácil para mí”, expresó en un mensaje en Instagram. “Donald Trump había difundido mentiras racistas sobre mi esposo que habían puesto a mi familia en peligro. Eso no era algo que estuviera dispuesta a perdonar”.

Luego reconoció la necesidad de avanzar y de ser “madura” y dejar a un lado “la ira”.

“Así que le di la bienvenida a Melania Trump a la Casa Blanca y hablé con ella sobre mi experiencia, respondiendo todas las preguntas que tenía, desde el mayor escrutinio que conlleva ser Primera Dama hasta cómo es criar niños en la Casa Blanca”, expresó Obama.

El mensaje de la exprimera dama, quien fue se mantuvo activa en el proceso electoral con la campaña When We All Vote para registrar a votantes, comenzó con su reflexión sobre lo que ocurre actualmente y lo que sucedió hace cuatro años, cuando Hillary Clinton perdió la contienda, una “dura derrota”, por un menor margen que actualmente el presidente Trump contra el presidente electo Biden.

Aunque dijo haberse sentido “herida y decepcionada”, tanto ella como su esposo consideraron que el pueblo estadounidenses “había hablado”, por lo que instruyeron a sus equipos a trabajar en la transición.

“Así que mi esposo y yo instruimos a nuestro personal para que hicieran lo que George y Laura Bush habían hecho por nosotros: llevar a cabo una transición de poder respetuosa y fluida”, expresó. “Invitamos a la gente del equipo del presidente electo a nuestras oficinas y preparamos memorandos detallados para ellos, ofreciendo lo que habíamos aprendido durante los últimos ocho años”.

Michelle Obama considera que la elección “no es un juego” y que los líderes políticos deberían honrar el proceso electoral, ya que la “presidencia no le pertenece a ningún individuo ni a ningún partido”, dijo.

Acusó, sin mencionar directamente al presidente Trump, que se impulsen “teorías de conspiración”.

“Quiero instar a todos los estadounidenses, especialmente a los líderes de nuestra nación, independientemente del partido, a que honren el proceso electoral y hagan su parte para fomentar una transición del poder sin problemas”, dijo. “Tal como lo han hecho los presidentes en ejercicio a lo largo de nuestra historia”.

El presidente Trump se ha resistido a conceder el triunfo del demócrata Biden, acusando fraude electoral, pero sin pruebas contundentes, a pesar de que algunas voces en su equipo, como el asesor de Seguridad Nacional, Robert O’Brien,  reconocen la necesidad de una transición de gobierno ante los resultados.