Exigirán “pasaporte anti COVID” para acceder a eventos masivos en Nueva York

“Excelsior Pass” es por ahora un programa piloto de la gobernación, a través de una aplicación telefónica

Exigirán “pasaporte anti COVID” para acceder a eventos masivos en Nueva York
Excelsior Pass.
Foto: www.governor.ny.gov/news / Cortesía

Para ingresar a estadios, teatros y otros establecimientos en Nueva York habrá que presentar una especie de pasaporte COVID-19, según un nuevo programa piloto anunciado ayer por la gobernación.

El “Excelsior Pass” utiliza tecnología segura para confirmar si una persona se ha vacunado o ha tenido un resultado negativo reciente en un examen COVID-19, antes de ingresar a eventos en salas masivas como Madison Square Garden y Barclays Center.

Así lo anunció ayer el gobernador Andrew Cuomo en un declaración, al sumar varias días sin apariciones públicas en medio de los escándalos que han salpicado su gestión, pidiendo su salida del cargo.

El pasaporte virtual fue probado anoche en el partido de los New York Rangers en el Madison Square Garden. Funciona como una tarjeta de embarque de una aerolínea, que las personas podrán imprimir o guardarla en sus teléfonos usando “Wallet App /Digital Health Pass de IBM”, detalló el comunicado.

Cada pase tendrá un código QR que los puntos de acceso escanearán utilizando una aplicación complementaria para confirmar el estado de salud de una persona, acotó New York Post.

“Estamos haciendo todo lo posible para vacunar a tantos neoyorquinos como sea posible, lo más rápido posible, mientras mantenemos baja la tasa de infección y revitalizamos nuestra economía de una manera segura e inteligente”, dijo Cuomo en la declaración escrita.

“El Excelsior Pass desempeñará un papel fundamental para llevar información a los lugares y sitios de una manera segura y optimizada, lo que nos permitirá acelerar la reapertura de estos negocios y acercarnos un paso más a alcanzar una nueva normalidad”, agregó.

El pasado martes 23 de febrero los fanáticos de Brooklyn Nets y NY Knicks pudieron ver a sus equipos jugar en la cancha de baloncesto por primera vez en casi un año, siguiendo reglas estrictas de distanciamiento social.