Por qué es bueno para tu salud comer huevos por la noche

Es momento de dejar de catalogar a los huevos como un clásico del desayuno, de hecho pueden ser magníficos a la hora de cenar. Son saciantes, ricos en proteínas e ideales para bajar de peso y suprimir el apetito

Integrar en tu rutina nocturna el consumo de huevos es el perfecto complemento para un mejor descanso.
Integrar en tu rutina nocturna el consumo de huevos es el perfecto complemento para un mejor descanso.
Foto: Imagen de Engin Akyurt en Pixabay / Pixabay

Típico que a las pocas horas de cenar, tu estómago empieza a gruñir ¡Tienes hambre de nuevo! Esto es más común de lo que crees y se relaciona directamente con el tipo de alimentos que elegimos para cenar. En muchas ocasiones apostamos por comidas pre-cocinadas que son ricas en carbohidratos, que se absorben rápidamente en el organismo y ocasionan más hambre eventualmente. Antes de atacar la despensa y terminar comiendo una bolsa de papas fritas, galletas, pan o un puñado de chocolates, o cualquier producto procesado ¡Detente! Se ha comprobado que las desiciones alimenticias que tomamos durante la noche no son necesariamente las más nutritivas, a pesar de lo deliciosas que pueden ser.

¿Una opción más saludable? Los huevos. Aunque estamos muy acostumbrados a relacionarnos como un alimento para el desayuno, es momento de cambiar nuestra percepción y volverlos un gran aliado nocturno. De hecho son ideales para comer antes de dormir y es un hábito alimenticio que se asocia con grandes beneficios para la salud. Lo cierto es que en los últimos meses nutricionistas, blogers, coaches de salud y celebridades como Chrissy Teigen, se han declarado grandes admiradores de consumir huevos por la noche. Así que antes de comerte la bolsa de doritos completa, apuesta por unos huevos revueltos o una rica tortilla con vegetales. 

Lo cierto es que comer huevos por la noche es una magnífica adición dietética, entre sus virtudes más destacadas se encuentra su alto contenido en proteínas de alto valor biológico. Esto es un detalle que se asocia con grandes cualidades, la más popular son sus propiedades saciantes que suprimen el apetito y lo convierten en un gran aliado para bajar de peso.

Por otra parte se ha comprobado que las proteínas de calidad se asocian con cualidades para ayudarnos a dormir mejor. Normalmente los refrigerios típicos de la noche tienden a ser altos en carbohidratos y grasas y bajos en proteínas, lo que no le hace ningún favor al sueño. De hecho se ha comprobado que los huevos son una magnífica fuente de proteínas, que nos ayudan a dormir más y sobre todo de manera más profunda. Para mayor contexto: un huevo aporta 6 gramos de proteína, que es la cantidad perfecta para mantener el nivel de azúcar en sangre equilibrado durante la noche. Y esto es un factor determinante en la calidad y nivel de descanso, ya que los huevos aportan nutrientes esenciales que nos ayudan a dormir tranquilos, en lugar de esos bocadillos grasos y ricos en carbohidratos que causan picos de azúcar en la sangre que suelen ser la causa de insomnio o un descanso incompleto. 

De hecho se cuenta con una referencia interesante al respecto, según un estudio de la Universidad de Purdue se encontró que las personas que consumen más proteínas, presentan una mejor calidad general del sueño en el transcurso de cuatro meses. También se cuenta con una investigación de Science Daily, en la cual se demostró que comer proteínas justo antes de acostarse también puede conducir a una mayor síntesis de proteínas musculares mientras dormimos. Es por ello que también son un buen aliado para obtener buenos resultados en la actividad física.

Otra genialidad es que los huevos son muy fáciles de digerir y eso es un punto demasiado importante. No existe nada peor que cenar alimentos pesados que no nos dejan descansar e inclusive pueden relacionarse con un mayor riesgo de aumento de peso. Como nota al margen los nutricionistas recomiendan optar por huevo revuelto o tortillas, ya que se procesa más fácil que un huevo duro. Según el portal digital de Live Strong, las claras de huevo son mucho más fáciles de digerir para el estómago para la mayoría de las personas. Por lo tanto si eres propenso a padecer malestar estomacal o digestiones pesadas, un buen tip es consumir únicamente las claras. También deberás asegurarte de cocinarlos por completo, ya que el huevo crudo puede causar malestar estomacal y aumenta el riesgo de intoxicación por salmonela.

Como último consejo y recomendación del Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales: opta por consumir los huevos dos o tres horas antes de acostarte, para que el cuerpo pueda digerirlos antes de quedarte dormido. Podrás notar sus grandes beneficios en la calidad del sueño y también, estado de ánimo y lo mejor ¡Perderás peso sin tanto esfuerzo!