El viaje para cruzar la frontera de una niña migrante de 7 años a la que su padre abandonó en México

“Él solo dijo que me fuera sola y me cuidara”, confesó la menor hondureña a la agencia de noticias Associated Press

Niños juegan en el campamento de migrantes en la garita de El Chaparral, en Tijuana.
Niños juegan en el campamento de migrantes en la garita de El Chaparral, en Tijuana.
Foto: PATRICK T. FALLON / AFP / Getty Images

Una menor hondureña de 7 años relató a Associated Press el martirio por el que ha tenido que pasar desde que su padre la dejó en México para que  siguiera con otras personas que no conocía rumbo a Texas, Estados Unidos.

El padre de la niña migrante viajó con ella en autobús durante 22 días para ayudarla a atravesar México hasta que la dejó a cargo de un joven que la ayudaría a cruzar el río hacia Texas.

“Mi papá ya no tenía dinero, pues”, relató la pequeña cuyo nombre no fue divulgado por motivos de seguridad.

“Él solo dijo que me fuera sola y me cuidara”, agregó.

Vestía una chaqueta amarilla con estampado de trenes y usaba una mascarilla negra contra la COVID-19.

La menor relató parte de su historia el pasado domingo en la madrugada mientras caminaba no muy lejos del Río Grande.

La menor desconoce qué ocurrió con la persona que se supone sería su guía. Aún así se unió a un grupo que cruzaría el río y siguió caminando con todas sus ganas para no quedarse atrás bajo temperaturas de más de 50 grados Fahrenheit. Otra inmigrante adulta dijo que la encontró sola y la acompañó. Ambas se entregaron a la Patrulla Fronteriza y pidieron asilo.

El caso de esta niña migrante no es distinto al de otros miles que por su cuenta tienen que hacer maniobras para llegar al otro lado de la frontera cuando sus padres los abandonan en el trayecto más peligroso del viaje.

La oleada de menores no acompañados arribando a EE.UU. representa un reto mayor para la Administración Biden.

La Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR) informó este miércoles que 1,400 camas serán habilitadas en el Centro de Convenciones de San Diego (California) para albergar a estos niños que llegan por la frontera sur del país, con lo que ya suman casi 8,000 camas extras acondicionadas en todo el país.

La dependencia adscrita al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) es la encargada de cuidar de estos menores no acompañados después que son transferidos por la Oficina de Control Fronterizo (CBP) y de reunirlos con sus padres o patrocinadores.

Desde el inicio del año fiscal 2021, el 1 de octubre de 2020, y hasta el 28 de febrero, se han contabilizado 29,792 niños no acompañados y menores en la frontera suroeste de EE.UU.; 2,942 son menores de 12 años y 26,850 tienen entre 13 y 17 años, según un comunicado de la CBP citado por la agencia Efe.

Este jueves, el presidente estadounidense, Joe Biden, defendió su política migratoria y criticó que México se niegue a acoger a las familias migrantes que EE.UU. deporta por haber cruzado irregularmente la frontera, acogiéndose a la norma implementada por su antecesor Donald Trump.

La migración de indocumentados de Centroamérica a EE.UU. ha crecido en los últimos meses y ha provocado un colapso en el sistema de acogida.

La actitud más flexible y permisiva de la nueva Administración ha llevado a que algunos interpreten que cruzar la frontera a EE.UU. será un proceso automático.

El secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, le insistió hace unos días a las familias migrantes que piensen en cruzar la frontera y llegar a EE.UU. que la misma está cerrada.

El funcionario añadió que los adultos y las familias completas son deportadas, pero no los niños no acompañados, de los que se encargará el HHS.