Cómo comer bayas puede ayudar a reducir el riesgo de Parkinson

Nutrir al cerebro con alimentos que contienen compuestos neuroprotectores puede ayudar a reducir el riesgo trastornos degenerativos como la enfermedad de Parkinson

Cómo comer bayas puede ayudar a reducir el riesgo de Parkinson
Las bayas son ricas en compuestos que pueden tener efectos neuroprotectores.
Foto: Daria Shevtsova / Pexels

Consumir con regularidad bayas como moras, arándanos y fresas, puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson, según revelan diversos estudios científicos como el realizado por investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard.

La enfermedad de Parkinson es un trastorno degenerativo del sistema nervioso que no tiene cura. Las células cerebrales de a poco van fallando y mueren. La enfermedad daña las células del cerebro que producen una sustancia química llamada dopamina. La escasez de dopamina resultante provoca los problemas con el movimiento.

La causa del Parkinson sigue siendo en gran parte desconocida. Es probable que los genes tengan algún papel en su desarrollo, señalan los expertos de los Institutos Nacionales de Salud.

Cómo las bayas pueden reducir el riesgo contra el Parkinson

Las frutas de color púrpura y rojo, como los arándanos, moras, fresas y las frambuesas, contienen pigmentos llamados antocianinas, que son poderosos antioxidantes y que de acuerdo a estudios, actúan como neuroprotectores.

Neuroprotección se refiere al proceso mediante el cual se apoya la salud de las células cerebrales y su capacidad para comunicarse entre sí.

Una revisión publicada en la American Chemical Society concluyó que las bayas ayudan al cerebro a mantenerse saludable de varias maneras. Sus altos niveles de antioxidantes protegen a las células del daño de los radicales libres dañinos.

Los compuestos en las bayas pueden prevenir la inflamación en el cerebro que contribuye al daño neuronal y mejorar tanto el control motor como la cognición.

Las antocianinas pertenecen a un grupo de químicos vegetales conocidos como flavonoides. Los flavonoides también se encuentran en otros alimentos como el té, las manzanas y las naranjas. Sin embrago, los resultados positivos asociados con la reducción del riesgo de Parkinson han resultado especialmente relevantes con las antocianinas, las cuales se obtienen de las bayas.

En la investigación realizada por investigadores de Harvard y compartida por la Academia Estadounidense de Neurología, se encontró que quienes consumieron la mayor cantidad de flavonoides tenían un 40% menos de probabilidades de desarrollar Parkinson. Pero el resultado solo sucedió en hombres. En cuanto se examinó el consumo de antocianinas se asoció a un menor riesgo de enfermedad de Parkinson tanto en hombres como en mujeres. El estudio incluyó a más de 130 mil personas.

Alimentos que promueven la salud del cerebro

La Parkinson’s Foundation señala que a lo largo de los años, se han estudiado varios grupos de alimentos para promover la salud del cerebro. La investigación inicial ha proporcionado alguna evidencia sobre los posibles beneficios de ciertos alimentos y que pueden ser parte de una dieta saludable.

La fundación señala que la lucha contra la inflamación puede ser una estrategia importante para mantener el cerebro sano. Se sugiere el consumo de nueces, uso especias como la canela, cúrcuma, comer pescados grasos como el salmón, el atún y la caballa; verduras de hoja verde oscura como la col rizada, la col y la espinaca; productos de soja; además de bayas y té verde.

Si bien las bayas no pueden curar el Parkinson o garantizar una completa protección contra este trastorno. Los arándanos y otras bayas son una excelente adición a la dieta que no está de más consumir, son una buena fuente de nutrientes, vitaminas y antioxidantes.

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