¿Puede la vacuna del coronavirus provocar magnetismo? Esto dice la OMS

En los últimos días, en usuarios de distintas redes sociales han compartido videos de aparentemente un extraño efecto secundario que algunas personas habrían desarrollado tras inmunizarse contra el COVID-19

Las organizaciones de salud han señalado esta situación como una "fake news".
Las organizaciones de salud han señalado esta situación como una "fake news".
Foto: EFE

Desde hace unos días circulan en redes sociales distintos videos difundidos principalmente por los antivacunas respecto a un raro efecto secundario que aparentemente causarían las vacunas contra el coronavirus.

En los videos se pueden ver a personas con distintas características o rasgos físicos los cuales, aparentemente, habrían desarrollado una “reacción magnética”, lo que provoca que se les peguen a distintas partes del cuerpo imanes o metales.

“Después de vacunarme, las monedas se me pegan a mi brazo como imanes mmm… este es brazo en el que me inyectaron Pfizer”, se puede leer en la descripción de uno de estos raro videos subidos a TikTok.

Tras la viralización de estos videos, muchos usuarios de las redes sociales comenzaron a crear sus propias teorías respecto a esta situación. Algunos afirmaron que esto podía ser verdad debido a que algunas vacunas contra el COVID-19 contienen materiales pesados, mismos que podrían provocar algunas reacciones magnéticas, mientras que otros aseguraron que era la clara muestra de la implantación de un chip de Microsoft con el cual pueden ser controlados.

La vacuna del coronavirus no desencadena reacción magnética

Diversos expertos en salud así como autoridades y organismos reguladores de la salud han salido a desmentir que la vacuna del COVID provoque magnetismo en las personas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que ninguna vacuna contra el coronavirus contienen algún tipo de material pesado, pues realmente están hechas a bases de proteínas, ARNm, lípidos, cloruro de potasio, fosfato de potasio monobásico, cloruro de sodio, fosfato de sodio bibásico de hidrato y sacaros. Además la OMS señaló que estos y otros elementos son coadyuvantes que buscan mejorar la respuesta inmunitaria de la vacuna. así como la estimulación de las células inmunitarias locales. Estos coadyuvantes pueden ser en algunos casos sales de aluminio, como fosfato de aluminio, hidróxido aluminio o alumbre potasio.

No obstante, estas cantidades de aluminios y derivados del metal se encuentran en mínimas cantidades, y fueron probadas múltiples veces demostrando que no ocasionan ningún problema de salud a largo plazo. Además, para poder atraer un metal sería necesario que hubiera grandes cantidades que pudieran provocar una reacción magnética. Por ejemplo, en una dosis de Pfizer es hay 0.3 ml.

¿Qué provoca que un metal se adhiera a la piel?

Para este “fenómeno” existe una explicación lógica.

Eric Palm, especialista del Laboratorio Nacional de Alto Campo Magnético en Inglaterra, indica que una persona puede fácilmente pegarse una moneda a la piel debido a que la superficie es grasosa, lo cual genera una tensión.

Además, no se descarta que en los videos que se volvieron virales se hayan usado diferentes trucos para hacer creer la existencia de magnetismo en el cuerpo derivada de la vacuna.

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