Biden rechaza ante la ONU uso de violencia para solucionar conflictos internacionales

En su primer discurso ante las Naciones Unidas, el presidente defendió el retiro de las tropas de EE.UU. de Afganistán, además de rechazar una posible nueva 'guerra fría' con China, en medio de los conflictos comerciales y tensiones militares con ese régimen

El presidente Joe Biden dio su primer discurso ante la ONU.
El presidente Joe Biden dio su primer discurso ante la ONU.
Foto: Eduardo Munoz-Pool / Getty Images

Durante su primer discurso ante las Naciones Unidas, el presidente Joe Biden rechazó que su administración priorice las acciones bélicas ante conflictos internacionales y defendió el retiro de las tropas de Estados Unidos de Afganistán, además de descartar una ‘guerra fría’ con China.

El tono del mandatario demócrata dejó atrás la postura considerada beligerante del expresidente Donald Trump, quien en su primer discurso lanzó amagos para defender su movimiento “Primero Estados Unidos”.

“Actualmente, muchas de nuestras mayores preocupaciones no se pueden resolver ni abordar con la fuerza de las armas”, dijo Biden. “Por primera vez en 20 años Estados Unidos no está en guerra. Hemos pasado la página. Con toda la fuerza, la energía, el compromiso, la voluntad y los recursos inigualables, nuestra nación está ahora total y directamente enfocada en lo que tenemos por delante, no en lo que quedó atrás”.

El demócrata hizo énfasis sobre los problemas que aquejan al mundo, particularmente la batalla que se enfrenta con la pandemia de COVID-19, la cual no puede resolverse con armas.

“Las bombas y las balas no pueden defendernos del Covid-19 o sus variantes futuras”, expresó. “Nos reunimos este año en un momento entremezclado con un gran dolor y una posibilidad extraordinaria. Hemos perdido mucho por esta devastadora pandemia que continúa cobrando vidas en todo el mundo e impacta nuestra existencia”.

Biden lamentó la muerte de 4.5 millones de personas a causa del coronavirus, de las cuales casi 700,000 ocurrieron en EE.UU. Aseguró que el mundo vive una “década decisiva”, la cual determinará su futuro.

“¿Trabajaremos juntos para salvar vidas, derrotar al Covid-19 en todas partes y tomar el control necesario para prepararnos para la próxima pandemia? Porque habrá otra. ¿O no aprovecharemos las herramientas a nuestra disposición a medida que se afianzan variantes más virulentas y peligrosas?”, expresó.

El mandatario fue presentado por Abdulla Shahid, presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, luego del discurso ofrecido por el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, quien fue al ‘backstage’, pero nunca cruzó camino con Biden, quien salió desde otro punto al estrado, según un reporte del ‘pool’ de periodistas de la Casa Blanca. Bolsonaron no está vacunado contra coronavirus y no utilizó mascarilla en el encuentro.

Defensa de libertades

El presidente estadounidense consideró que hay un creciente movimiento de la defensa de libertades y la democracia en el mundo, sin necesariamente llegar a conflictos bélicos.

“Permítanme ser claro, no soy agnóstico sobre el futuro que queremos para el mundo… El futuro pertenecerá a quienes abrazan la dignidad humana. No pisotearla. El futuro pertenece a quienes liberan el potencial de su pueblo, no a quienes lo sofocan”, consideró.

Destacó las manifestantes pacíficas en países como Bielorrusia, Zambia, Siria y Cuba.

El desafío con China

Aunque no nombró a China, el mandatario dijo que Estados Unidos no busca volver a entrar en una era de conflicto similar a la ‘guerra fría’ que se vivió durante décadas con la Unión Soviética.

“Estados Unidos competirá; competirá vigorosamente y liderará con nuestros valores y nuestra fuerza”, dijo. “No buscamos –lo diré de nuevo– no buscamos una nueva Guerra Fría o un mundo dividido en bloques rígidos”.

Agregó que su administración trabajará con cualrquie nación hacia soluciones pacíficas.

“Estados Unidos está listo para trabajar con cualquier nación que dé un paso adelante y busque una solución pacífica a los desafíos compartidos, incluso si tenemos un intenso desacuerdo en otras áreas, porque todos sufriremos las consecuencias de nuestro fracaso”, expresó.

Las tensiones entre EE.UU. y China aumentaron con el gobierno de Trump, pero no han bajado desde entonces por asuntos comerciales y tensión militar en la región de Asia.